martes, 31 de enero de 2017

Tempus Fugit, el tiempo se agota...

El pasado año 2016 no podía despedirse sin hacernos entrega de una nueva novela de Carlos Sisí, el más reconocido autor del género zombi que existe en nuestro país y en este frío mes de enero es buen momento para echar un vistazo a su contenido.


Minotauro vuelve a ser la encargada de traer esta entrega de Los Caminantes. Mantiene la edición en rústica con solapas y cuenta con 382 páginas numeradas. La portada, a color, representa en primera persona y sin ningún tipo de subterfugio, a un elemento fundamental de esta nueva pieza que Carlos añade a su puzle creciente que es la saga Los Caminantes.


En esta nueva entrega, nuestros sufridos protagonistas habrán de volver a vivir cómo la vida que han construido con tanto esfuerzo se viene abajo cuando un mal que procede de la propia comunidad conspira para destruirla. Esto y el deseo de encontrar una solución definitiva a la plaga zombi vuelve a ponerlos en el camino... de vuelta al principio, haciendo que regresar sea una aventura en sí misma y redescubriendo a antiguos personajes que quedaron atrás.

La historia no se detiene para nadie, una cosa lleva a la otra, siempre de forma bastante lógica y trepidante, en la línea de lo que hemos visto en sus anteriores entregas. Los personajes siguen siendo tan humanos que es imposible no empatizar con alguno: las dudas de Aranda, el emocional y leal Dozer, el bueno de José, la firme Susana... a los que se unen dos nuevos personajes a cual más interesante: Jam y el Nota (Carlos, como le hagas algo al Nota te vas a enterar xD), que añaden su peculiar punto de vista de mortales desconocedores de todo lo que ha pasado con el Esperantum y demás a esta historia.

A pesar del lógico desgaste de la saga, pues ya son cinco las entregas y el género zombi no posee precisamente un abanico amplio de temas que tratar, el autor mantiene bien alto el interés y pese a que el cuarto libro lo escribió un poco por nostalgia de sus lectores y él mismo, en este quinto libro el final es completamente inexistente, dejando claramente la puerta abierta a una próxima entrega... o más, según la musa pueda inspirarle a llevar más allá a sus agotados protagonistas en busca de la redención o, en palabras de Aranda, de la esperanza de salvar a la humanidad.

Si muchos sufrieron con la anterior entrega, posiblemente tampoco lo pasen muy bien con Tempus Fugit. No se trata de que su autor, Carlos Sisí, haya escrito un mal libro, sino todo lo contrario. Más bien parece que está dispuesto a hacer sufrir cada vez más a sus personajes y a nosotros, pobres lectores enganchados a sus páginas, todavía más. Como las entregas anteriores, un imprescindible del género.

2 comentarios:

  1. Los zombis no son un género que me interese mucho, la verdad. Mira que me gusta el horror, pero no tengo ni un juego de rol sobre ellos. De todas maneras, gracias por la entrada, siempre son bienvenidas tus reseñas.

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  2. Gracias, Jose. Tampoco es mi género favorito, me va más el terror sobrenatural que el survival horror, pero reconozco que Carlos Sisí escribe de maravilla. Échale un ojo a la reseña que escribí sobre Alma a ver qué te parece.

    Un saludo.

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