jueves, 12 de enero de 2017

Ravenloft II: The house on Gryphon Hill

Hay módulos... y módulos. Todos los juegos de rol tienen aventuras icónicas e historias que merece la pena jugar y recordar para los restos. Pocas son las que se convierten en algo más que eso, en clásicos que todos recuerdan pese al tiempo y los juegos transcurridos desde que aparecieron. Uno de ellos es, sin duda, Ravenloft. De un módulo sencillo se convirtió en un escenario de campaña y en toda una campaña en sí misma que ha regresado al candelero con la nueva y flamante quinta edición. Pero, ¿qué hizo de esta sencilla aventura lo que es hoy? Anteriormente ya reseñé el clásico, sin embargo ese Ravenloft primigenio tiene una continuación, la llamada The house on Gryphon Hill, la segunda piedra de toque de esta oscura ambientación, que ocupa esta reseña.


Aunque mi versión lamentablemente es un facsímil del original adquirido a través de drivethrurpg (con graves carencias respecto al original en cuanto a edición), se puede admitir que el módulo cuenta con 48 páginas numeradas, portada a color e interior grapado en blanco y negro. Aparte, cuenta con mapas y con unas tarjetas (o cartas) dispuestas para recortar y usar durante la aventura, uno de los elementos que la hacen original respecto a otras aventuras. Cuenta con la numeración I10 y fue publicado en 1986, hace ya algunos años... Su clásica portada encarna perfectamente el mito del vampiro y más concretamente la icónica imagen del conde Strahd.



La aventura puede ser jugada de forma separada o como continuación del Ravenloft original. En este caso, los personajes despiertan después de varios días aquejados por una extraña fiebre que les ha hecho incluso perder los recuerdos de sus últimas aventuras o cómo llegaron hasta el lugar donde se encuentran. Están bajo los cuidados de la iglesia de Mordentshore y será su líder quien les pida que acudan al requerimiento de lord Weathermay. Su hija, Virginia Weathermay, está próxima a contraer matrimonio con un recién llegado a estas tierras, el conde Strahd von Zarovich, pero él duda sobre la conveniencia del enlace, dado que piensa que hay algo turbio y oscuro en torno a la figura de este hombre. Como piensa que sólo son las preocupaciones propias de un padre respecto a su única hija, desea que un grupo que sea neutral respecto a ellos y al conde haga algunas pesquisas para acabar por disipar sus dudas. Esto será lo que ponga al grupo de nuevo en el camino del conde y con ello de nuevo frente a tan intrigante antagonista.


La historia cuenta con una serie de hitos que, a menos que los personajes eviten, ocurrirán de una forma u otra. Esto hace que la sensación de ir contrarreloj sea una constante en la aventura. Aparte de poder visitar e interactuar con los habitantes de Mordentshore, los personajes también podrán dirigirse a otros lugares como el páramo o la propia casa de Gryphon Hill. Cuenta con un pequeño y curioso aliciente para los conocedores de Ravenloft: la presencia de otro de sus más oscuros e insignes habitantes. Las ilustraciones que acompañan a este módulo son impresionantes.


Por otro lado, el hecho de que haya ciertos parámetros de la aventura que puedan seleccionarse, hacen que la aventura pueda ser rejugada varias veces. La introducción de las cartas y de los llamados "sueños de Barovia" permiten mezclar estos dos lugares de modo que sea complicado saber cuál es el real y cuál el sueño... o tal vez los dos sean reales. Este elemento de juego, que se ha usado relativamente poco en otros juegos posteriores, permite crear a partir de él más aventuras y campañas, convirtiendo una simple aventura en algo mucho mayor, incluso una campaña o el inicio de una. 


Aunque la aventura descrita en esta secuela de Ravenloft no tiene la fuerza narrativa de su predecesora, no se puede decir que esta casa de la colina del grifo no sea una digna sucesora. El reencuentro con el conde, la posibilidad de rejugar la historia, la aleatoriedad de ciertos elementos y, sobre todo, los sueños de Barovia, hacen de esta aventura una interesante propuesta y un punto de partida de multitud de historias que lleven a los personajes a otros puntos de este mundo oscuro y desesperado. 

¿Hasta dónde estáis dispuestos a internaros en las brumas?

2 comentarios:

  1. Aunque mis primeros libros fueron el MERP y Runequest, y jugué partidas del primero, realmente Vampiro La Mascarada fue el juego que hizo que el rol me llegase al alma. Cuando ya en la universidad tuve contacto por primera vez con las ambientaciones de d&d, fue que me encontré el libro de la difunta Factoría de Ravenloft, esta vez como escenario de campaña. Aunque parecía interesante, lo encontraba demasiado clásico para la concepción que tenía de lo que era un vampiro.

    Con el paso de los años, ya con más bagaje rolero a mis espaldas (y tras pasar mi pasión adolescente con Mascarada, aunque el amor siempre estará ahí), he aprendido a valorar el encanto del vampiro como criatura maligna al estilo de la criatura de Stoker y sus colegas de época.

    Algunas preguntas, Argéntea: ¿prefieres Ravenloft como aventuras sueltas o como ambientación genérica? ¿y qué te parece Vermigor como escenario de campaña ahora que tenemos un mapa oficial con el que jugar y vagabundear?

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  2. Hola, Jose. La verdad es que Vampiro y Ravenloft son, como dices, conceptos diferentes, uno basado en el vampiro clásico que bebe directamente de obras como Drácula y el otro está más enlazado con las novelas de Ana Arroz, de cuestionable calidad en algunos casos. Ambas están bien y tienen su momento y su interés, creo. Lamentablemente en el caso de Ravenloft, las traducciones de material fueron prácticamente nulas, cada día me sorprende más la cantidad de material que hay en inglés que aquí no llegó (casi todo), por lo que nos hemos perdido un mundo con una variedad de lugares y posibilidades bastante grandes para jugar porque aquí sólo nos querían vender Reinos Olvidados como si fuera el único escenario para jugar DyD. En fin, historias aparte, Vermigor es un heredero claro de Ravenloft. Aunque no tenga la pátina de antiguo que tiene el original, igualmente da bastante juego si se sabe utilizar bien, no me atrevería a decir que una u otra sean mejor o peor, aunque es obvio que el original tiene el hecho de haber sido el primero en publicarse como ventaja sobre Vermigor.

    Recuerda que hay más juegos con vampiros, y no hablo de Vampire City sino de Night's Black Agents y su campaña Dossier Dracula que ya conoces. Por ahí también puede que te encuentres alguna alegría :)

    Nos leemos, gracias por comentar, como siempre.

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