martes, 1 de noviembre de 2016

Ataúd cerrado

En un día tan propicio para estas cosas como Todos los Santos, cabe recordar con interés a una de las grandes novelistas de la literatura policíaca, a la "Dama del Crimen" a la gran Agatha Christie. Pese a que nos dejara hace ya bastantes años, una nueva autora ha tomado el relevo de sus historias, haciendo despertar de nuevo a uno de los grandes detectives de todos los tiempos, Hércules Poirot.


Ataúd cerrado. Un nuevo caso para Hércules Poirot, uno de los más difíciles de su vida. Así se titula este libro escrito por Sophie Hannah y publicado en castellano por Espasa. Portada exterior en tonos negros y, en lugar de dorados de realce, son tonos azules para trazar siluetas que insinúan sin llegar a dar una imagen definida, simple y efectista. La traducción corre a cargo de Albert Vitó i Godina. Encuadernación en rústica sin solapas y cuenta con un total de 362 páginas numeradas.


La historia traslada al lector hasta Irlanda, sacando las historias del sin par detective de Inglaterra propiamente dicha, donde lady Athelinda Playford, una conocida escritora de libros infantiles, ha reunido a un curioso elenco de personas en su casa de campo, entre las que se incluyen familia e invitados, entre los que estarán el propio Hércules Poirot y el inspector Edward Catchpool. Durante la primera noche, una vez todos reunidos para la cena, anuncia que ha cambiado su testamento y deja a sus hijos sin un céntimo para legar su fortuna a alguien ajeno a la familia. Entre todo tipo de manifestaciones de ira, sorpresa e incertidumbre, pronto todas las miradas se centrarán en un hecho que lo cambiará todo: se ha producido un asesinato.

En esta rocambolesca investigación todos ocultan más de lo que quieren contar y será necesario poner a trabajar sin descanso las "células grises" de Poirot, que tendrá la asistencia de Edward Catchpool, para conseguir armar un rompecabezas tan improbable como atrevido. Un crimen cuyas pistas aparecen en la narración, pero que sus engañosos giros harán difícil estar seguro hasta el mismo final.

La narración es correcta y fluida, en el estilo de las novelas policíacas clásicas del género al que diera renombre la genial Agatha. Como siempre, el personaje principal es Poirot y el contrapunto con Catchpool (anteriormente era con Hastings) le aporta el pequeño punto de comicidad y complicidad a la historia. El texto, como en Los crímenes del monograma, está presentado de forma clara y facilita la lectura de esta interesante investigación que hará las delicias de los seguidores del género. 

De precio ajustado, 18,50€, es una buena adquisición para los amantes del género. Sophie Hannah hace un buen trabajo aunque nunca pueda eclipsar a su predecesora, cuyos relatos dejaron tanta huella en los amantes del género detectivesco.

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