jueves, 10 de diciembre de 2015

Ryuutama. Juego de rol de fantasía natural

Estamos en un momento en que hay gran cantidad de nuevos juegos de rol y que, al fin, el rol más allá de las fronteras patrias no se limita a las grandes licencias. En esta línea han surgido nuevas pequeñas editoriales que traen nuevas e interesantes licencias para todos los públicos bajo el brazo y en esta interesante premisa Other Selves ha apostado por un juego nada menos que procedente de Japón, un país conocido principalmente por exportar manga y anime de calidad.


Ryuutama es, por tanto, un juego de rol creado por Atsuhiro Okada y publicado en España por Other Selves en rústica con solapas y con el añadido de una sobrecubierta muy bien aprovechada. Tiene varias páginas a color, a juego con las de portada, y cuenta con un total de 201 páginas numeradas. Se financió vía mecenazgo.

Siendo un juego de páginas tan reducidas es de esperar que sea un juego sencillo, propicio para jugadores noveles y jugadores jóvenes o amantes del género manga al más puro estilo Fantasy Life (al que recuerda mucho en su ilustración y su forma de crear aventuras), aunque terminológicamente se encuentra dentro del género conocido como honobono, que podría traducirse como "sentimiento agradable". En lugar de explicar el contenido del libro dividiéndolo en los cuatro libros que lo conforman, al ser algo más sencillo procedo a dar una visión general del contenido.


En este juego, los jugadores asumen el papel de viajeros con diferentes roles que van desde granjeros a trovadores, nobles o cazadores que han partido con un fin, normalmente de índole personal que conlleva conocerse mejor a sí mismo. La creación de personaje cuenta con apenas parámetros, definidos siempre por la profesión elegida y matizados por los arquetipos, que son las formas de afrontar los problemas que tiene cada viajero. Esto hace que las posibilidades de diversificación en la ficha sean algo pobres, pero gana en cuanto a desarrollo del personaje en sí, que es de lo que trata el juego.

La elección de la raza de dragón decidirá el estilo de la aventura: dragón esmeralda, celeste, carmesí o negro según la temática. Esto se condensa en la figura de un relevante PNJ del que hablaré algo más adelante.

Las tiradas se realizan mediante uno o dos dados cuyos resultados se suman y debe superar un umbral de dificultad decidido por el director de juego. Los dados que se tiran están decididos por el valor de la Característica empleada (4, 6, 8, 10...) aunque lo normal es que suelan oscilar entre 4-8 caras. A esto se puede sumar algún bonificador de objetos especiales que lleve el personaje que, aunque escasos, existen y pueden conseguirse durante las aventuras. También utilizando objetos del escenario durante un combate o gracias a alguna habilidad de su profesión o conjuro.


Lo que es tal vez más relevante es el papel activo que tiene el Narrador durante el juego, pues asume el aspecto de un PNJ que tutela a los viajeros en cierta forma. Él es el encargado de velar por ellos, aunque debe ser sutil en su empeño y a la vez gracias a las acciones y los hechos de éstos recopila todo en relatos que ofrece a los dragones de las estaciones para que puedan crecer y desarrollarse. Estos PNJ se llaman Ryuujin y pueden adoptar varias formas, desde la de un dragón hasta la de un animal. A la vez que los PJ suben de nivel, este Ryuujin hace lo propio y con ello aumentan sus posibilidades de ayudar a sus protegidos cuando la situación lo requiera hasta el punto de, tal vez, dejarse ver o interactuar directamente con ellos.


Las partidas no sólo implican el viaje, sino que los personajes visitarán poblaciones más o menos grandes donde podrán vivir sus propias aventuras. La creación de estas ciudades puede hacerse de forma colectiva, donde cada participante habla sobre algo interesante de la ciudad, ya sea gremio, forma de gobierno o edificios importantes, o bien ser desarrollada por el Narrador. En ellas no sólo se pueden conseguir misiones para que los viajeros ganen fortuna y experiencia, también se puede comerciar y conseguir objetos que no existan en otros lugares que visiten. Además, es el lugar ideal para descansar y reabastecerse antes de volver al camino.


Ryuutama cuenta con un completo capítulo de equipo, también de tablas para crear y diseñar objetos propios así como un bestiario con algunos de los seres con los que los viajeros pueden encontrarse.

Al final del libro, como suele ser habitual, se incluyen varias aventuras de inicio así como la hoja de personaje y plantillas de combate, de creación de ciudades y de historias para uso y disfrute de quienes decidan tener una velada viajera. Con este libro se puede conseguir también la copia digital, algo muy útil para poder reproducir físicamente estas plantillas sin estropear el bonito libro físico.


En definitiva, es un juego indie pero llegado de Japón, con toda la carga filosófica que esto implica. A los jugadores occidentales más tradicionales puede que no les llegue a cuajar esta forma de jugar, pero es ideal para jugadores noveles y Narradores que quieran crear tramas sencillas y amenas alejadas de las tradicionales historias de monstruos y combates. El interior es tan vistoso como el exterior y cuenta con multitud de ejemplos que hacen sencillo comprender el ya de por sí sencillo sistema del juego. Habrá quien se haga con él como curiosidad y quien decida ponerlo en común con su grupo de juego, en cualquier caso es una adquisición interesante que demuestra que hay vida más allá de los juegos patrios, los juegos europeos y los juegos americanos de siempre, todo un soplo de aire fresco y una forma de jugar diferente y curiosa de la mano de la poco tradicional Other Selves que atraerá a más de uno al menos hasta sus páginas.

2 comentarios:

  1. Lo compré, y aunque dudo bastante que llegue a jugarlo alguna vez, lo cierto es que es bastante curioso. Quizás haya que darle una oportunidad, pero coincido contigo en que su público se encuentre entre los más jóvenes y quienes buscan descansar de historías épicas o más tradicionales.

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  2. Ya ves, yo pienso de forma similar.

    Muchas gracias por comentar.

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