jueves, 21 de mayo de 2015

El espejo perdido, nuevas aventuras de la Agencia Lockwood

Dentro del género juvenil me llevo muchas agradables sorpresas capaces de eclipsar otros títulos de mayor renombre. Éste es uno de los casos y recientemente se publicó la segunda entrega de esta colección por lo que no tardó en caer en mis manos. Veamos qué se trae entre manos el sr. Stroud.


El espejo perdido es el segundo caso de la agencia Lockwood, que edita en castellano Random House dentro de su editorial juvenil Montena. Como siempre, tapa dura de buena calidad a todo color que cubre una historia de 488 páginas de grosor, destacando el añadido de un glosario al final, algo que parece se está poniendo de moda últimamente hasta en las novelas. Portada que de nuevo muestra a uno de los protagonistas frente a un fondo de cementerio, el lugar principal de esta historia, y la calavera que, en realidad, da nombre a esta historia (The Whispering Skull).


Ya consolidados como grupo, los miembros de la agencia Lockwood, es decir, el propio Anthony Lockwood, Lucy y George, viven un período relativamente tranquilo ahora que han conseguido cierta notoriedad, evidenciada en la llegada de una invitación para asistir a la gala con motivo del 50 aniversario de la fundación de la compañía. Pero, casi a la par de esta noticia, también llega un nuevo caso que les llevará a una tumba hasta el momento desconocida en un conocido cementerio de la ciudad, donde se encontrarán algo más de lo que esperaban y que culminará con la búsqueda de un espejo muy especial para todos los implicados. El final, aunque queda cerrado respecto a la historia que cuenta, deja abierto un suceso que posiblemente traiga futuras consecuencias tanto en la amistad del grupo como para la Agencia. Se desvelan algunas preguntas pero traen consigo otras más interesantes.

En esta aventura, los personajes se van definiendo más, mostrando la personalidad que cada uno tiene, tanto en lo bueno como en lo malo. La evolución en este sentido no es muy grande, pero se aprecia y es positiva. La historia en la que se ven inmersos es tan interesante como la narrada en Los visitantes, mantiene los toques oscuros que hacen de esta novela algo más que una aventura infantil y que la sube a la categoría de juvenil e incluso interesante para los adultos, un género que es gratificante de leer para aquéllos que quieren pasar un rato ameno y divertido pegado a un libro. El texto parece bien cuidado y la edición mantiene la calidad de sus predecesoras, todo bastante positivo. Mencionar también el glosario del final del libro para quien se pierda un poco con los términos que usan tanto en esta novela como en su predecesora, un detalle que está comenzando a generalizarse y aunque en estas historias no sea tan necesario sí es interesante en otras con gran profusión de personajes y términos especiales.


Indicar que la relación calidad precio de este libro, que no llega a 20 euros, hace que sea una buena compra para los amantes de la narrativa juvenil. La historia no decepciona, los protagonistas cumplen y la edición también. Esperando estoy la siguiente con mucho interés...

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