jueves, 16 de octubre de 2014

El Profeta, broche final de la Reina del Cementerio

En menos de un año ya están disponibles las tres partes que componen la trilogía La Reina del Cementerio, esa saga que tantas tardes ha estado amenizando durante este tiempo a un grupo cada vez más numeros de lectores y que debe culminar al fin con la trama principal que iniciara con La Restauradora.


De la mano de Roca Editorial, está editado en rústica y cuenta con 384 páginas numeradas. Portada que sigue el estilo de las anteriores, alternando colores e imágenes de esculturas propias de los cementerios, siendo un complemento correcto al texto que guarda celosamente tras la ilustración.


En este caso la historia devuelve a Amelia de vuelta a Charleston después de lo vivido en Asher Falls. Ahora tiene que lidiar con ese otro asunto pendiente que dejara atrás con su marcha: John Devlin. El policía sigue en la ciudad y con él sus fantasmas, aquéllos que hacen que la joven protagonista tenga que mantenerse al margen. Sin embargo todo lo ocurrido hasta la fecha ha cambiado en cierto modo a Amelia y ese cambio debe también llegar su forma de relacionarse con los espíritus que puede ver. En medio de sus cuitas, la mujer será abordada por un espíritu que ya conociera antaño. Robert Freemon, antiguo compañero de Devlin, necesita su ayuda para averiguar quién le mató. Esto llevará a Amelia de vuelta al propio Devlin y a descubrir toda una serie de secretos relacionados con aquéllos que creía conocer bien y también a conocer a una enigmática y oscura figura que promete visitarla en el futuro.

El libro sigue la tónica de sus dos predecesores, manteniendo el carisma de su personaje principal y a una serie de secundarios que cumplen bastante bien sin estar tan elaborados como la protagonista. La traducción y presentación es buena y facilitan la lectura. El género sigue mezclando la novela romántica con lo sobrenatural y la novela negra, pues en todos los casos siempre hay un asesinato de por medio que es necesario investigar, ya sea actual o no. 

La atmósfera es bastante gótica, por lo que gusta a todos los que quieren disfrutar de una novela romántica, no empalagosa por suerte, con un fuerte componente sobrenatural. La novela cierra la historia principal, pero deja gran cantidad de cabos sueltos, lo suficiente como para que la autora tenga material para escribir tantas o más entregas  que Jim Butcher y su harry Dresden, lo cual no sé si es bueno o malo, sólo el tiempo lo dirá. 

Personalmente me parece tan amena y adictiva como las dos entregas anteriores, aunque está orientada especialmente a las mujeres, no sólo por su protagonista femenina sino porque la novela tiene un componente romántico que no suele ser de gusto de muchos lectores masculinos. Entretiene y divierte a partes iguales, no profundiza en ningún tema ni es su pretensión otra cosa más que hacer pasar un buen rato al lector, algo que hoy día viene bien a cualquiera con una medianamente ajetreada vida laboral.

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