jueves, 18 de septiembre de 2014

Los Crímenes del Monograma, regresa la reina del misterio

Nada se supo después de que Telón (1975) culminara la brillante carrera de uno de los detectives más famosos de la literatura. Nacido de la brillante pluma de la sin par Agatha Christie, Hércules Poirot y su amigo el capitán Hastings protagonizaron un sin fin de casos de la más variada catadura en los que las "pequeñas células grises" del famoso ex policía belga fueron puestas a prueba. Ahora, 39 años después, el detective renace de sus cenizas de la mano de una escritora inglesa, Sophie Hannah.


Sophie Hannah nació en 1971 en Manchester y estudió en Cambrigde y Oxford antes de dedicarse por completo a la literatura. Dio sus primeros pasos como escritora a través de la poesía ya desde muy joven, pero desde 2006 pasó a escribir thriller y novela policíaca, publicando hasta 9 novelas que han llegado a tener una gran acogida e incluso algunos han sido adaptados a televisión. Su novela The Carrier ganó el Specsavers National Book Award Crime Book of the Year en 2013, por lo que no es del todo extraño que fuera elegida para ser la escritora encargada de traer de nuevo a la vida Hércules Poirot.




Los Crímenes del Monograma ha sido publicado en el presente mes de septiembre por la editorial Espasa en rústica con los bordes redondeados y 364 páginas numeradas. Portada a la antigua con líneas más bien esquemáticas usando una combinación clásica de plata y oro sobre fondo negro buscando ser efectista. Por supuesto, junto al nombre de la autora está el de la autora original, Agatha Christie, sin duda un buen acicate para atraer más lectores que antaño gustaron de las novelas de la escritora británica.


La historia está curiosamente llevada. Sophie prescinde de Hastings y lo sustituye por un nuevo personaje secundario, sin duda también para remarcar el paso del tiempo entre las novelas originales y su nueva historia. En este caso se trata de un inspector de Scotland Yard, Edward Catchpool, que vive en la misma pensión que el detective actualmente y es quien se topa de bruces con el extraño caso de tres homicidios cometidos en la misma noche en el hotel Bloxham. Lo único del suceso y la perplejidad del policía harán que el investigador entre en escena. El narrador, al faltar Hastings, será el inspector Catchpool. La autora no deja de remarcar las excentricidades del genial Poirot junto a la racionalidad y exasperación de su amigo, manteniendo el contrapunto que Agatha Christie usaba en sus novelas. Intenta mantener en todo momento la atmósfera de los años 20, con sus clases sociales, sus ambientes y demás, cosa que hace bastante bien.

Sobre la dificultad que entraña resolver el crimen ya depende de cada cual. Yo he notado que la autora se guarda menos secretos que Agatha a la hora de ir avanzando en la resolución del caso, lo cual hace que sea más sencillo hacer conjeturas para aquéllos que les gusta resolver los crímenes. En cualquier caso es interesante leer cómo va avanzando paulatinamente hasta dar con la solución, que se presenta ante la audiencia de todos los sospechosos, como en las buenas novelas clásicas del género.


Sobre la edición, tiene una letra con un tamaño apropiado para leer con comodidad, la encuadernación parece resistente pese a ser rústica (la he llevado de viaje y no se ha estropeado) y se lee en dos tardes, como todo buen clásico. El texto está bien redactado, no se aprecian errores en su extensión y está desprovisto de dibujos. El precio del libro está en consonancia con lo que es la novela y no veo ningún motivo para que se convierta en una de las compras más interesantes para los interesados en la novela policíaca de este otoño. Espero ver más aventuras de Poirot y me parece que los que ostentan los derechos de la sin par Agatha Christie no han errado ni mucho menos con Sophie Hannah. 

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