jueves, 3 de julio de 2014

Agencia Lockwood. Los Visitantes

¿Alguien dijo que la literatura juvenil era para niños? J. K. Rowling ya demostró con Harry Potter cómo llegar a lectores de todas las edades desde una premisa sencilla que fue complicándose y haciéndose más adulta conforme avanzaba libro a libro. Otros autores han seguido sus pasos y otros nombres se han encumbrado en el panorama literario juvenil. Nombres como Rick Riordan seguramente no sonará a chino a todo el mundo y ahora reaparece Jonathan Stroud, que, tras su saga "La Trilogía de Bartimeo", regresa de nuevo al panorama con una idea nueva.


Jonathan Stroud es un escritor inglés nacido en Bedford en octubre de 1970. Comenzó a escribir a la tierna edad de 7 años siendo su fuente de inspiración las aventuras de Los Cinco. Tras estudiar literatura inglesa en la Universidad de York, trabajó editando libros para niños. Posteriormente comenzaría a escribir y sus obras adquirirían el éxito suficiente como para que pudiera seguir escribiendo. Buried Fire (1999) fue su primera novela y le seguirían las conocidas El Amuleto de Samarkanda (2003), El Ojo del Gólem (2004), La Puerta de Ptolomeo (2006), El Anillo de Salomón (2009) y Los Doce Clanes (2010).


Los Visitantes, la primera parte de la serie Agencia Lockwood, es su última novela, publicada en 2013 y en el presente 2014 en castellano de la mano de la editorial Montena, que por alguna razón alteró el título original "The Screaming Staircase" por "Los Visitantes", que viene menos al caso. Edición en cartoné con 427 páginas numeradas. Tapas a todo color con ilustración que recuerda bastante a Harry Potter.


Los Visitantes es la presentación de la Agencia Lockwood. En un mundo donde los fantasmas son un problema y nadie se atreve a salir por la noche debido a que estos seres sobrenaturales pueden incluso matar a cualquiera con sólo tocarlo, existen grupos de personas que combaten y destruyen a estas entidades evitando males mayores, aunque a veces sean ellos los que acaben siendo destruidos por sus enemigos. Como era de esperar, estos grupos están formados por chicos y chicas jóvenes, niños en muchos casos, por su particular facilidad para ver más allá de lo cotidiano, para ver el mundo espiritual o sentirlo de algún modo. Coordinados por adultos, dieron origen a las Agencias, que ayudan a las fuerzas del orden a mantener la seguridad. Lucy Carlyle, una joven con estas dotes, ha llegado a Londres buscando empleo en una de estas agencias. Cuando cree que no habrá ninguna que le abra sus puestas, llega hasta la Agencia Lockwood, cuya mayor particularidad es que no hay ningún adulto a cargo y son ellos mismos quienes administran y ejecutan los trabajos. Allí conocerá a Anthony Lockwood, líder indiscutible de la sociedad, y a George... mejor no hablar de George, a los que se unirá en calidad de nuevo agente. Juntos habrán de evitar que, debido a ciertos gajes del oficio, la Agencia cierre y para ello habrán de enfrentarse al mayor desafío posible hasta el momento: una de las casas menos conocidas pero no menos encantadas de toda Inglaterra y propiedad de un gran magnate de la industria. ¿Descubrirán el misterio que anida tras los muros de la casa a tiempo? Misterio, intriga e investigación son las premisas de la historia, que no se queda tan sólo en una mera presentación de los protagonistas, sino que se embarca en una completa e interesante aventura que va ganando conforme avanzan sus páginas hasta llegar a un final bien hilvanado. Los tres jóvenes protagonistas no pueden ser más variopintos y se hacen simpáticos al lector precisamente por su disparidad, que hace que les resulte más fácil unirse entre sí, como los engranajes de un reloj, de la misma forma que Ron, Hermione y Harry Potter (además curiosamente con el mismo reparto de chicos y chica).

El libro es ágil y ameno, fácil de leer y se presenta de una forma diferente, dado que se inicia a mitad de uno de los casos del grupo y después retrocede para explicar lo anterior y retomar la trama donde quedó. Este efecto está bien conseguido, la trama no sufre sino que los cambios de tiempo son suaves y están bien introducidos. Mención especial al glosario del final del libro, que recuerda a otras grandes obras del género fantástico que también gustan de incluir estos aspectos. El precio del libro también anima a la compra, máxime en estas épocas de calor en las que se nos derriten hasta las neuronas y buscamos un libro sencillo y ameno que llevar con nosotros a la playa o la piscina para distraernos. Si os gustó Harry Potter, tal vez haya que dar una oportunidad al sr. Lockwood, seguro que sorprende a más de uno.

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