jueves, 20 de febrero de 2014

El Francotirador Paciente, el grafiti visto por Pérez-Reverte

Salimos de obras de misterio y terror para entrar en algo más "moderado" aprovechando uno de los últimos lanzamientos fuertes que ha habido en el mercado español de uno de los grandes autores en lengua castellana más leídos en la actualidad y que tuve el gusto de saludar personalmente en una de sus visitas promocionales a la ciudad (espero que no sea la última :) ).

Procede de la web de Alfaguara
Arturo Pérez-Reverte, escritor consagrado donde los haya, nació en Cartagena en 1951. Licenciado en periodismo, fue corresponsal de guerra entre 1973-1994. También trabajó en el diario Pueblo y en TVE, de la que se despidió tras quedar decepcionado por la politización de los medios y en la que presentó programas como Código Uno. Tras todos estos avatares y sobrevivir a tantos años cubriendo guerras, algo que marcó indudablemente su vida, se dedicó en exclusiva a la literatura... y todos ganamos a un gran escritor, quien tras 22 novelas no puede decirse que no haya sabido llegar a todo tipo de lectores. Algunas de estas obras incluso han sido trasladadas al cine, como "La Novena Puerta", adaptación de "El Club Dumas" o "Alatriste". Como colofón a los reconocimientos a su buen hacer, se ha convertido en parte de la Real Academia de la Lengua en junio de 2003 ocupando el sillón T. Sería imposible hacer una selección de las obras más conocidas de este afamado escritor, pues todas lo son. Desde "El Húsar" (1986) pasando por "El Maestro de Esgrima", "La Tabla de Flandes", "El Club Dumas", "La Sombra del Águila", "Territorio Comanche", "Un Asunto de Honor", "La Piel del Tambor", "La Carta Esférica", "La Reina del Sur", "Cabo Trafalgar", "El Pintor de Batallas", "Un Día de Cólera", "Ojos Azules", "El Asedio" o "El Tango de la Guardia Vieja" sin olvidar toda la serie de novelas del Capitán Alatriste, se puede apreciar dos grandes temáticas del autor: compromiso social y suspense y aventuras ambientados en diferentes momentos históricos.



En esta primera reseña dedicada a Pérez-Reverte, se habla de su última obra: El Francotirador Paciente. Esta novela está publicada por Alfaguara y cuenta con un total de 312 páginas numeradas. La portada refleja el título de la obra, o al menos en parte, sin dar ninguna pista sobre el contenido temático que no puede distar más de lo que en un inicio se puede pensar tan sólo leyendo el título.


En este caso Reverte no se marcha atrás en el tiempo, sino que aborda el mundo del grafiti actual tras varios años de documentación para escribir la novela. Todo gira en torno a la misteriosa figura de un grafitero que se hace llamar Sniper (francotirador en inglés), alguien radical dentro de un mundillo ya de por sí muy radical. Nadie sabe quién es, al menos no fuera de un selecto grupo de grafiteros que en alguna ocasión ha trabajado con él y que, de alguna forma, han decidido mantener el secreto por la lealtad y el respeto que les inspira. Esta actitud de Sniper le ha granjeado enemigos pues constantemente ha llamado a otros a secundar "acciones" cada vez más arriesgadas en las que ha habido bajas entre aquellos que se animaron a aceptar el reto. Una de esas ocasiones la víctima era el hijo de un conocido hombre de negocios, que puso precio a la cabeza de Sniper, por lo que el grafitero hubo de ser más cauto e incluso salir del país para evitar ser atrapado. Es en esta vorágine que Lex, una treintañera descubridora de talentos artísticos es contratada por un editor que quiere escribir un libro o incluso varios, centrados en la figura de este genial y controvertido artista, por lo que necesita que Lex le encuentre y le convenza para participar. Y así es como Lex se embarca en seguir las pistas que le lleven hasta Sniper viajando a través de varios países hasta culminar su viaje en Nápoles.

La historia es lineal, sencilla y fácil de leer, interesante como todas las que suele escribir Reverte y que contiene además esa faceta suya de denuncia social que siempre incluye en sus novelas y que tanto gusta. En este caso aborda el mundo del arte, el sometimiento al mercado frente a la lucha por mantenerse "puro", sin intromisiones y sin barreras que debe ser el arte: el poder de la creatividad frente al poder del dinero. A la par revela a la vista de todos los lectores un mundo completamente desconocido: el del grafiti, lo que se esconde detrás de las pintadas que aparecen constantemente en muros, puentes, etc. aparentemente sin un sentido claro para el que lo ve y es ajeno a todo aquello. A estos elementos de trama, se añade un final inesperado, que da un vuelco al resto de la historia y añade una recompensa más a leer el libro. El punto más flojo quizá sean los personajes, donde apenas tienen cabida los protagonistas y los demás quedan, en algunos casos, bastante desdibujados y anecdóticos, pero cumplen perfectamente en la historia. Por lo demás, se aprecia en las descripciones cierto lirismo, poesía, que caracteriza el estilo de Reverte. El libro es difícil de encasillar, dado que el suspense es muy escaso, salvo en ciertos momentos, por lo que me resulta complicado adjudicarle un género literario.

En resumen, es un libro interesante de leer, que puede que no sea el mejor que ha escrito (a mí me gusta más los del estilo "Tabla de Flandes"), pero que se deja leer y permite acercarse a aspectos sociales que no por más actuales son más conocidos, como los grafiti.


2 comentarios:

  1. Le tengo ganas a esta novela, las obras de Pérez-Reverte suelen gustarme bastante (al menos las que he leído hasta ahora). Además el tema me parece bastante interesante, muy moderno pero a la vez muy de su estilo.

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  2. Si eres seguidor de su obra no te decepcionará, mantiene el estilo que le ha llevado a ser uno de los grandes escritores españoles.

    Gracias por tu comentario.

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