jueves, 30 de enero de 2014

La Maldición de Hill House

Terror clásico, uno de los géneros por los que pocas editoriales apuestan pese a tener buenos clásicos de la literatura universal igualmente interesantes. El terror tiene muchas facetas, desde el horror cósmico de Lovecraft o lo macabro de Poe hasta autores modernos como Stephen King y su estudio obsesivo de las personalidades grotescas y enfermas. Esta entrada trata de un clásico de casas encantadas pero no desde la perspectiva más sobrenatural, un clásico que inspiraría a autores como Richar Matheson y su "Casa Infernal" entre otras y ha sido llevado al cine con mayor o menor suerte en dos ocasiones.


Shirley Jackson era una autora que, hasta la fecha, había publicado relatos cortos basados en su experiencia como madre, obras infantiles y otro tipo de historias, pero nada como lo que un día de 1959 publicaría Viking Press. The Haunting of Hill House se convirtió en una de las más brillantes novelas del siglo XX. 


La edición en castellano, al menos la aquí presentada, es la publicada por la editorial Valdemar en 2008 dentro de la colección Gótica, referente para los amantes de la literatura clásica de terror donde las haya. Tapa dura y una excelente edición, algo cara, con buena traducción y corrección para una obra que lo merece.

Procede de cultreviews

La historia trata sobre una aparentemente típica expedición de unos investigadores de lo paranormal, dirigidos por el profesor Montague, doctor en filosofía y antropólogo, cuyo más ferviente deseo es el estudiar casas encantadas y las perturbaciones psíquicas. Con tal fin reúne un grupo de tres personas con las que se propone pasar unos días en una mansión llamada Hill House, que goza de siniestra reputación, una de ellas familiar de la actual propietaria de la mansión. Sin embargo los acontecimientos que se suceden escapan a lo que habían previsto y se convierte en algo mucho más introspectivo de lo que algunos habían supuesto. El horror no está simplemente en una mansión que "es vil y está enferma", tal como pensó Eleanor al verla por primera vez, sino en la mente de cada uno, en su lugar en el mundo, en buscar quién es uno mismo, "despertar". La autora entreteje narración en tercera persona con impresiones y pensamiento de los presentes, creando una historia viva y ágil que se intuye oscura y trágica aunque no se conozca el calado de esto hasta el mismo final. Cada personaje es único, con su punto de vista y sus motivaciones, lo cual hace que la riqueza de cada punto de vista resalte en el collage que conforman todas sus palabras y formas de afrontar las vivencias que se sucederán en el lugar. Oscura e intimidante, Hill House está además atendida por el matrimonio Dudley, dos personajes oscuros, pero no malignos, que son tan grises como brillantes los protagonistas.

Se trata de una historia corta y clásica, que nadie espere giros argumentales constantes o páginas y páginas de hechos que se suceden sin cesar, interesante de leer con cuidado, dado que aquí la historia no es tan sólo lo que parece, sino lo que va creciendo conforme avanza la historia. Decadente y oscura, no cuesta nada entender cómo ha sido considerada dos veces para ser llevada al cine o por qué ha inspirado a Stephen King al recrear el Overlook o la casa Velasco de Matheson. Una clásica lectura de terror recomendable para todos los interesados en el género.

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