jueves, 5 de diciembre de 2013

Doctor Sueño, el regreso de Danny Torrance

¿Que no he aprovechado el tiempo? ¿Seguro? Yo diría que algo sí y echando un ojo a las novedades, aunque últimamente no haya demasiadas que me llamen la atención desgraciadamente (o afortunadamente para mi bolsillo, jejeje). Una de esas elegidas está reseñada a continuación, obra de uno de esos escritores bien conocidos por todos: Stephen King.

Comentar que Doctor Sleep, o Doctor Sueño en castellano, ha sido publicado en noviembre del presente 2013 por Plaza y Janés, con muy poco margen de tiempo respecto a la versión en lengua inglesa.  Está editado en tapa dura con sobrecubierta y un total nada desdeñable de 600 páginas numeradas. La ilustración de cubierta es muy original y atrayente, sobre todo si uno tiene en cuenta la imagen semioculta en las sombras detrás del título, algo que al principio me pasó desapercibido por completo. Por suerte todavía podemos contar con muchas editoriales que se esfuerzan para traer lo antes posible estas novelas que todos estamos esperando con la menor diferencia posible. ¿Qué mejor forma de hacer efectivo este agradecimiento que comprando el libro, leyéndolo y reseñándolo?




Pasando al contenido, explicar que King admite que en principio no tenía mucho interés en continuar con lo ocurrido al "niño del Overlook", pero que, viendo que había bastantes fans interesados, acabó por abrir su chistera de ideas y buscar hasta sacar cual mago profesional toda una trama. Todo el que haya leído o visto la película "El Resplandor" (recomiendo encarecidamente el libro si alguien no lo ha leído todavía), recuerda que Danny Torrance poseía un extraño don que le permitía ver cosas que aparentemente no existían. Su padre, un hombre cargado de buenas intenciones pero con una grave dependencia del alcohol que sacaba lo peor de su carácter, les llevó a él y a su madre a un nuevo destino donde empezar de cero con un nuevo trabajo. Esto los llevó al Overlook, donde se desarrolló toda una trágica serie de acontecimientos que causó la destrucción del edificio y que se salvaran in extremis Danny, su madre y el bueno de Dick Hallorann, cocinero del hotel que vino a ayudarles cuando la cosa se puso fea. Doctor Sueño retoma la historia con un Danny Torrance adulto tras hacer un breve impass de prólogo. El chico que no quería ser como su padre acaba por reincidir en el peor de sus vicios: el alcohol. Con una vida nómada y arruinada a sus espaldas, nada que lo ate a ningún lugar en particular y el deseo de ahogar el Resplandor, Dan acaba por llegar a Frazier, una pequeña localidad donde sorprendentemente es bien acogido por el encargado de mantenimiento de Teenytown y su jefe. Obtiene un trabajo a su medida, ayudando en el mantenimiento de la atracción y también en el asilo de ancianos local, deja de beber y parece que todo va a mejorar al fin. Sin embargo, como ya le dijo Dick, en algún momento llegaría un discípulo y ese momento ha sucedido. Dan comienza a ser consciente de la existencia de una joven llamada Abra, alguien que parece poseer el mismo don, o maldición, que él mismo y que está en problemas. Un extraño grupo de seres de aspecto humano la persigue para robar su misma esencia como ya hicieran con tantos otros y Dan debe proteger y ayudar a Abra como antes Dick lo hiciera por él mismo, enseñarle lo mismo que a él le fue confiado y sobrevivir a los recuerdos de su infancia y a aquellos que aún moran en sus pesadillas más oscuras.

Esta historia no está pensada como terror, algo que se echa en falta, pero eso no quiere decir que sea mala. Al contrario, la historia es entretenida, incluso a pesar de la machaconería constante de King con el asunto de las personas atormentadas y el alcohol (tema recurrente por castigo en la mayoría de sus obras). Es una historia que trata básicamente de redención, la salida del pozo y encontrar el lugar de uno mismo en el mundo. Todo esto viene aderezado con la aparición de uno de los personajes más conocidos del autor, Danny Torrance, la aparición fugaz del Overlook, o lo que queda de él, y unos personajes secundarios con muchas luces y sombras. Destaca particularmente la joven Abra, la otra protagonista de la historia, obligada a madurar por los acontecimientos, y también la poderosa personalidad de Momo, su abuela. Los demás pasan por ser meros secundarios sin demasiada profundización creados solo para cumplir su papel en la historia.

La narración es bastante buena, en el estilo en el que nos tiene acostumbrado King, aunque con algunas pausas y escenas en Alcohólicos Anónimos que, de verdad, cansan un poco. Los malos tampoco brillan demasiado por su personalidad e inspiran poco terror. Más bien parecen algo alocados y un tanto ridículos que verdaderos adversarios que supongan una amenaza real salvo en un puñado de ocasiones. Pese a todo la historia se deja leer y no defraudará a aquellos amantes de sus publicaciones. Eso sí, como ya he comentado más arriba que nadie se espere una continuación de la magnífica historia de terror El Resplandor porque no lo es. Sinceramente, creo que es preferible que se dedique a sacar historias nuevas e interesantes, Joyland lo fue o Duma Key, en lugar de retomar historias del pasado pues seguramente desencantará a algunos.

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