jueves, 3 de octubre de 2013

El Ciclo de la Puerta de la Muerte

Mucho he mencionado esta saga que ha sido una de mis referentes lectores durante años... y lo sigue siendo por encima de otras (muchas) grandes obras del género fantástico que han pasado por mis manos durante estos años. Obra indiscutiblemente ligada al canon clásico de la fantasía épica ha sabido, sin embargo, aunar lo mejor del género sin perpetuarse inútilmente en el tiempo, ofreciendo una experiencia completa y dando una cantidad de lecciones morales de todo tipo que pocas veces se encuentran reflejadas en una misma historia. Hoy, aprovechando que la entrada coincide con mi cumpleaños, quiero dedicarle a esta saga la entrada semanal.


A Margaret Weiss y Tracy Hickman todo el que haya leído algo de fantasía les conoce. Jugadores de rol, escritores e incluso editores, han sabido siempre cómo hacer que los lectores se acerquen a sus obras creando un legado que difícilmente se puede dejar a un lado. Se podrá tildar a sus historias de ñoñas, sencillas, bienintencionadas... pero son clásicos que no pasan de moda aunque a algunos, que han crecido y con ello han madurado sus gustos, piensen que ha perdido su encanto. Tan solo hace falta echar la mirada atrás y recordar ese momento en que comenzaba una lectura de las aventuras de ese dispar grupo que formaban Tanis, Caramon, Sturm, Tass, Kitiara, Raistlin y Flint para darse cuenta de que esa parte de niño que tenemos todos adoraba aquello y lo sigue recordando con cariño. Pero no solo de Dragonlance viven estos escritores, como lo demuestran sus otras obras escritas entre ambos y las que publicaron por separado. Como desgraciadamente ocurre con este tipo de publicaciones, no todo lo que escribieron se tradujo al castellano, pero extrañamente dos obras que no son tan "canon" se colaron en esta criba: La trilogía La Gema Soberana (de la que se hablará en otro momento) y la heptalogía del Ciclo de la Puerta de la Muerte, tema de la entrada de hoy.


El Ciclo de la Puerta de la Muerte se publicó entre los años 1990 y 1994, en España, entre el 1991-1995. La encargada de su edición fue Timun Mas, la editorial que se dedicaba temáticamente a este tipo de literatura en esa época con mayor o menor acierto. La edición original es en tapa dura con sobrecubierta a color. Desgraciadamente el cambio de manos constante hizo que los acabados cambiaran dándole una imagen un tanto extraña, especialmente sin la sobrecubierta. La extensión de los libros es variable, estando los más largos en torno a las 500 páginas y el más breve en 286. Las portadas hacen siempre referencia al contenido del libro y, como curiosidad, en todas hay algún tipo de representación dragonil.


Los cuatro primeros libros: Ala de Dragón, La Estrella de los Elfos, El Mar de Fuego y El Mago de la Serpiente son autoconclusivos, aunque el cuarto ya abre las puertas a los tres que restan para completar la colección. ¿Por qué esta división? Está dada por el mundo creado en estas obras, algo distinto a lo que suele encontrarse en las novelas de fantasía.

La historia se remonta a mucho tiempo atrás, una época legendaria en la que los antiguos se enzarzaron en una gran guerra, de la que nacieron las razas conocidas en este momento: humanos, elfos, enanos, sartán y patryn. Estos dos últimos, más poderosos u orgullosos que el resto, comenzaron a librar sus propias guerras por el control del mundo y de las "razas inferiores" tal como ellos las llamaban. Y así, para vencer a sus enemigos, los sartán dividieron el mundo con su poderosa magia en sus cuatro elementos primordiales creando con ellos cuatro mundos diferentes y un quinto mundo, el Nexo, donde vivirían sus enemigos una vez fueran liberados de la cárcel en la que les iban a encerrar, el llamado Laberinto, que no sería sino una forma de que los patryn sufrieran una penitencia por su maldad y se redimieran. Sin embargo algo salió tremendamente mal. Los sartán desaparecieron de los mundos, las comunicaciones entre ellos fueron olvidadas quedando cada uno al albur de su propio destino y el Laberinto se tornó mortal, matando a aquellos que tan solo debía redimir. Incluso así, los patryn acabaron por conseguir conquistar el lugar y algunos escaparon, siendo el primero de ellos Xar, que se proclamaría el Señor del Nexo y ayudaría a otros de los suyos a salir de su prisión. Fue este patryn quien encontró el Nexo, leyó los libros dejados por los sartán y descubrió la división del mundo, así como que todos ellos estaban unidos a través de un único umbral llamado la Puerta de la Muerte, actualmente tan solo apta para que viajen por ella bajo ciertas circunstancias y con ayuda de la magia, por lo que comenzó a idear un plan para explorar esos mundos nuevos y, de ser posible, conquistarlos y acabar con sus antiguos enemigos. Para esta tarea de exploración se sirvió de un joven leal llamado Haplo, quien viajaría a través de esta entrada a los cuatro mundos sin revelar su identidad con el fin de averiguar el estado de las cosas en cada lugar e informar de ello a los suyos para esa conquista posterior. Y así comienza el ciclo...
Mapas, cada mundo es completamente distinto

Primero sería Ariano, luego Pryan, después Abarrach y por último Chelestra (Aire, Fuego, Tierra y Agua). Cada uno de los cuatro primeros libros habla de las aventuras de Haplo y lo que descubrió en esos mundos. Estas andanzas no solo hacen que el patryn tome contacto con humanos, elfos y enanos, sumidos en sus propias rencillas, sino que le permite realizar un extraño descubrimiento: los sartán ya no están y poco se sabe de lo que fue de ellos. Tan solo unas pistas en el mausoleo de Ariano y lo que Alfred, un personaje que aparece en el primer libro y después se hace más relevante conforme va avanzando la historia, puede decirle, construcciones en Pryan, la terrible historia de las ciudades de Abarrach y, por último, el descubrimiento de Chelestra que desenmascara a los verdaderos enemigos y hace que ocurra lo peor: la Puerta de la Muerte es abierta completamente dando a esos enemigos la oportunidad para expandirse por todos los mundos y sumirlos en el caos. Sin la ayuda de Alfred, Haplo deberá hacerse consciente de la verdad y estar por encima de todos los prejuicios que le han inculcado desde la infancia... además de convencer a los suyos de esta verdad. Así pues se embarcará nuevamente en una cruzada que le llevará de nuevo por varios de los mundos. Este momento lo aprovechan los autores para terminar de cerrar las cosas que quedaron pendientes de la anterior visita del patryn, mostrando cómo los personajes que quedaron en esos mundos han avanzado a partir de entonces y cómo sus actos, las "pequeñas cosas" también son relevantes. Y así todo lo que comenzó en un lugar acaba regresando a él. Todos buscan llegar a la Séptima Puerta, el lugar donde se realizó la separación de los cuatro mundos y volverán a unirse, llegando con ello a un final un tanto abrupto e inesperado que deja sin cerrar del todo una saga que mereció un final más elaborado y concreto que el que tiene.


Hablar de los personajes de esta saga sería llenar páginas y páginas, dado que cada mundo posee los suyos propios. Aun así se puede diferenciar como los indiscutibles a Haplo y Alfred, la extraña pareja que está condenada a superar sus diferencias y entenderse antes de que llegue el final. Dos caras de la misma moneda, han de superar su desconfianza y miedo para cooperar y traer de nuevo la paz a los diferentes mundos. Después hay toda una serie de personajes interesantes como son Xar, Samah, Limbeck, Hugh La Mano, Grundle o Paithan, entre otros, que cumplen perfectamente su papel en la historia y en algún momento se convierten en protagonistas de ella, remarcando una vez más la habilidad de estos escritores para crear gran cantidad de personajes distintos. Mención especial en el guiño a Dragonlance en la figura de ZifNab, el anciano excéntrico que aparecerá en alguna ocasión para ofrecer la clave o la ayuda indispensable en ese momento.

La historia tiene momentos memorables, comenzando cuando Haplo se da cuenta de que los sartán no están, el camino por los subterráneos de Abarrach o los descubrimientos de Chelestra son un ejemplo de ello. Hay todo tipo de muestras de afecto, amistad, lealtad, determinación y deber, un derroche de moralismo que sin embargo no estropea para nada la saga, sino que la realza hacia esa épica que busca conseguir. La trama es más compleja que Dragonlance, los grupos no están definidos y los enemigos están condenados a entenderse. El único pero achacable, aparte de la horrible edición de Timun Mas (por los cambios de formato sin venir a cuento) es que el final parece hilado precipitadamente. Se entiende que debía terminar, como una sinfonía clásica, con un momento de clímax, sobre todo cuando todo no deja de ir in crescendo desde unos compases iniciales y un ritmo lento hacia una sucesión de eventos cada vez más rápida hasta llegar al final. Tan solo hay que fijarse en que el último libro es la mitad de grueso que sus predecesores y el amplio abanico de asuntos que todavía quedan por tratar en el anterior para ser consciente de que no se puede dar un final satisfactorio en pocas páginas. Aun así dudo que hubiera un final perfecto para todos los lectores, por lo que puede considerarse este tan bueno como cualquier otro, aunque hubiera mejorado muchos enteros de haber sido más cerrado y no haber dejado cabos sueltos.

Los anexos finales contienen información variada

Dado que existen ediciones en todos los tamaños y colores, Timun Mas no ha dejado de reeditar algunos de sus clásicos en lugar de sacar cosas nuevas, es posible hacerse con esta colección a un precio muy razonable y a ningún lector amante de las sagas clásicas de fantasía épica dejará de gustarle esta mágica historia menos conocida pero no por ello menos interesante.

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Estoy de acuerdo contigo, Weiss y Hickman forman ya parte de la historia de la historia de la literatura de fantasía o fantástica y esta heptalogía está entre lo mejor que han escrito.

    Bueno, de visitar tu blog varias veces, he decidido nominarte a un Liebster Award por los buenos ratos que he pasado leyendo lo que has escrito.

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  3. Gracias por tu comentario y tu nominación. Feliz Año :)

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