jueves, 12 de septiembre de 2013

Manel Loureiro presenta a El Último Pasajero

Un poco de terror nunca viene mal para variar y durante todo el verano ha habido un libro que he tenido mucho interés en leer y, por supuesto, comentar. Una corazonada en la forma de libro de un autor español que hasta ahora no había tenido el gusto de leer llamado Manel Loureiro que ahora ha caído en mis lectoras garras. Que no se diga que solo se leen autores extranjeros. Veamos de qué trata.

Procede de Apocalipsizombi.wordpress.com
Manel Loureiro es un escritor gallego nacido en Pontevedra en 1975 y licenciado en derecho por la Universidad de Santiago de Compostela. Desde antes incluso de haber acabado sus estudios su trabajo giró en torno a la comunicación, tal como demuestra su trabajo como presentador en una televisión local, después pasó a hacer algunos guiones y actualmente colabora con periódicos de la talla de ABC y también con la Cadena Ser. La temática de terror y la ciencia ficción están entre sus géneros favoritos, pues hasta ahora sus publicaciones han girado en torno a este tipo de novela. Se le ha llegado a comparar con Stephen King (salvando las distancias), sus obras se han traducido a varios idiomas y ha pasado de trabajar con la editorial Dolmen a Plaza & Janés y la propia Planeta, lo cual habla bien de la consideración que el público y la crítica tiene de sus obras. Cuenta en total con 4 obras publicadas: Apocalipsis Z (2008); Los Días Oscuros (2010); La Ira de los Justos (2011); El Último Pasajero (2013). Dado que desde su primera novela se convirtió en un escritor de bestseller, no es de extrañar que todas sus obras hayan sido bien consideradas tanto por público como crítica tanto dentro como fuera de España.


El Último Pasajero es una novela publicada por Planeta en edición de tapa dura con sobrecubierta a todo color. Publicada en mayo del presente año, cuenta con un total de 448 páginas numeradas. La ilustración de la sobrecubierta hace mención claramente al contenido del libro y recrea la atmósfera que va a acompañar al lector durante toda la historia, mención especial al cochecito de bebé vacío, el clásico de las historias de terror, aunque también está presente por otros motivos. La elección de colores es muy acertada y llamativa. También cabe destacar el texto a modo de presentación de la portada.

"Un enigma oculto durante más de setenta años. Un barco lleno de misterios. No te podrás bajar... aunque quieras."

Quien después de leer eso no desee echar una ojeada al libro es que no es muy amigo de la literatura de terror. 


La historia comienza a tomar un tinte sobrecogedor desde primera hora. En agosto de 1939 un barco encuentra un transatlántico abandonado en medio de una extraña y densa niebla antinatural. Al subir a investigar, el segundo de abordo y los dos marineros descubren todo intacto, casi como si todos hubieran desaparecido apenas unas horas antes o tal vez menos, sin embargo no hay nadie en ninguna parte... salvo un bebé sollozante en el suelo del gran salón. El barco, llamado Valkirie y de origen alemán, cayó en el olvido durante unos setenta años hasta que un millonario judío llamado Isaac Feldman lo compró y lo restauró con el fin de recrear su último viaje, utilizando para ello las anotaciones del cuaderno de bitácora original que también pudo recuperar. A este viaje no irá solo. Aparte del grupo de científicos y guardaespaldas armados hasta los dientes, una periodista llamada Kate Kilroy, que ha enviudado recientemente, subirá a ese barco para cubrir un dossier que le han encargado y resultó además ser en el que trabajaba su marido antes de morir. Lo que en principio no es más que una historia relacionada con la leyenda negra del navío acaba por convertirse en una terrorífica experiencia conforme el barco se acerca progresivamente al último lugar conocido en su anterior viaje. La sombra de crímenes antiguos y un mal ancestral harán el resto y les pondrán a todos en peligro en una carrera contrarreloj para descubrir la verdad y evitar que lo que sea que controla el barco vuelva a triunfar y cobrarse su precio en sangre.

El libro es adictivo desde el primer momento, haciendo que el lector no quiera dejarlo hasta haber descubierto qué pasa a continuación. Loureiro sabe mantener el ritmo y no deja que decaiga el interés hasta el final. La trama es interesante, mucho, se va dejando siempre la justa información para que la historia avance, planteando progresivamente las preguntas para resolverlas todas al final. De especial interés es la interrelación del pasado con el presente, que comienzan como algo aparentemente distinto hasta confluir en un único hilo argumental que explica todo lo demás. Lo más curioso de todo es la solución que se da a la historia, que es muy correcto, aunque la forma en que la protagonista indiscutible de la historia, Kate, consigue resolver la situación es algo forzada, aunque romántica, mezclando la intriga y el terror de un enemigo desconocido con la fuerza del amor y el deseo de una forma poco común en la narrativa del género. No hay demasiados personajes relevantes en la historia, todo se centra en torno a las figuras de Isaac y Kate, siendo los demás acompañantes que representan su papel de forma correcta. 

Como resumen decir que esta novela me ha parecido interesante, fácil de leer, entretenida. Para quien todavía esté disfrutando de las vacaciones o quiera desconectar un rato de la vida real, algo nada fácil en estos tiempos, El Último Pasajero puede ser una buena opción. La historia es intrigante desde el principio, por lo que la diversión está asegurada, un libro al que cualquier lector debería dar una oportunidad y leer con baja luz y una música algo tétrica.

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