jueves, 4 de julio de 2013

Rurouni Kenshin, El Guerrero Samurai

Pocos pocos en verdad que gusten un poco del manga, e incluso los que no gusten de este género del cómic, deben no haber escuchado nunca hablar de las aventuras de Kenshin, el legendario Battōsai el Asesino, que ha visto sus andanzas llevadas a la pequeña pantalla en forma de Anime y de varias OVAs y recientemente incluso ha saltado a la gran pantalla en una adaptación con actores reales en lugar de seguir el formato anime. Pues a todos los que no le conozcan, aquí tienen una oportunidad de hacerlo y para los que ya le conozcan, una de recordar sus peripecias.
Procede de Rurounikenshin15, os lo recomiendo
El autor de esta conocida saga se llama Nobuhiro Watsuki, nacido en Tokyo en mayo de 1970. Desde pequeño se vio influenciado por el manga por su hermano mayor y llegado a la adolescencia comenzó a dibujar. Tras ganar un concurso de la editorial Shueisha pasó a ser colaborador de Takeshi Obata. Ya en 1993 comenzó a dibujar las aventuras de un Rurouni, vagabundo, llamado Kenshin Himura, unas historias que le catapultarían a la fama, pero aparte de esta obra tiene otras como Meteor Strike, Gun Blaze West o su más reciente Embalming: The Another Tale of Frankenstein. Concretamente centrándonos en Kenshin, el manga fue publicado en tomos entre 1994 y 1999 por Shueisha y relanzado en 2006. En España su publicación vino de la mano de Glénat (Editores de Tebeos) en 1999 (y que fue una de las obras que la consolidaron dentro del mundo del manga como editorial) con 28 tomos y ha sido reeditado en 2008 en un formato llamado "edición integral", con algunas peculiaridades y 22 tomos, ahora en manos de la división de cómics de Panini que al parecer mantendrá el mismo formato visto en la integral de la anterior editorial, lo cual es de agradecer.




La edición de Glénat consta, como ya he comentado, de 22 tomos de grueso formato en rústica con solapas y sobrecubierta. Destacan sus portadas con bello colorido y dibujos iridiscentes que acompañan a la ilustración. También destaca muchísimo el gran trabajo con las primeras páginas de cada tomo, que están a color, lo que les da un aspecto sensacional.


El dibujo es típicamente manga, bello y bien terminado, bastante regular en su trazado durante todos los tomos que componen la obra, con muchas viñetas por página.


La trama gira en torno a tres arcos argumentales: la saga de Tokyo, la saga de Kioto y la saga de la venganza. La primera parte transcurre en Tokyo, donde se presenta a todos los personajes principales de la saga: Kaoru, Kenshin, Sanosuke y Yahiko, así como a sus principales colaboradores. En la saga de Kioto se presenta al último de los principales personajes que componen el elenco: Saito. Es el momento de la lucha contra Shishio y sus esbirros por conseguir el control del país. La última parte relata cómo el pasado viene a tomarse revancha sobre el futuro y revela parte de la vida de Kenshin como asesino, así como el modo en el que se hizo la famosa cicatriz en forma de cruz que tiene en la cara. Este pasado viene en la forma del hermano de Tomoe, Enishi, que quiere venganza por la muerte de su hermana e intentará hacer sufrir a Kenshin quitándole lo que más ama.


La historia mezcla conceptos de historia, hechos y personajes reales, con otros ficticios pero en general está bastante bien cohesionada y sin agujeros, creando un todo coherente y realista, presentando una época difícil en la historia de Japón como fue el periodo Meiji. Los personajes son quizás el punto fuerte de estas aventuras, comenzando por el carismático y sencillo Kenshin, un hombre de nobles ideales que desea redimirse de un pasado de asesinatos y proteger a los que quiere y a los débiles con el que es sencillo empatizar; Kaoru, una joven de honor e ideales, valiente y sincera; Sanosuke, obstinado y temperamental pero siempre leal; Saito, el contrapunto perfecto para Kenshin, frío y calculador; Yahiko, posiblemente al ser un niño puede ser un poco pesado, pero se ve que intenta madurar y convertirse en un adulto lo más rápidamente posible. Los malvados y los secundarios no le van a la zaga, destacando entre todos Shishio como el más memorable de los enemigos a los que se enfrenta, así como todos los miembros de su banda; Aoshi y Misao, aliados temporales que también adquieren su propio peso en la historia; Megumi... y un largo etcétera que daría para muchas páginas de comentarios.


Tal vez lo más fantasioso sean los combates, con esos estilos de lucha imposibles que recuerdan más bien a los de series en las que la magia y las aptitudes de tipo sobrenatural son comunes en el argumento. Aquí las disfrazan de técnicas, como puede ser en el caso de Naruto. Tampoco resulta demasiado interesante que se entretengan a describir cada golpe y cada técnica mientras transcurre el intercambio de golpes, pero se le puede perdonar ante sus puntos fuertes que son muchos y su buen uso del trasfondo histórico para encajar una trama bien pensada y terminada y con unos personajes bien llevados, aunque a veces algunos se hagan un poco pesados.


Para los que no quieran leerlo, recordar que existe una serie Anime que llevó casi todo lo publicado en manga a la pequeña pantalla (fue lo primero que vi y eso me hizo acercarme al manga para conocer toda la historia), quedando fuera los episodios de la venganza, que se llevaron en parte a OVAs explicando la relación de Kenshin con Tomoe y también una película que no está mal del todo para estar basada en un cómic (mucho mejor que Phoenix Wright), no hay excusa para no echar un vistazo, ¿no os parece?

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