jueves, 20 de diciembre de 2012

Harry Dresden: Máscaras de Muerte

Y llegamos al quinto libro de la saga Harry Dresden, el único mago conocido de la gran ciudad de Chicago. Esta edición del libro salió a la venta en 2010, de la mano de La Factoría, manteniendo su característico formato de rústica con solapas y unas 320 páginas de aventuras del excéntrico Dresden en su periplo contra las amenazas que intentan asolar su ciudad.

 

Como siempre, portada para el protagonista armado con báculo y pistola y los consabidos comentarios favorables acerca de la historia. "Los libros de Butcher combinan la magia y la diversión de Harry Potter con un tono y una actitud más oscuros" -Los Ángeles Times. Dado que se trata del quinto libro de la saga, reiterar una vez más las virtudes del autor o de su obra es algo redundante más que necesario.


La historia sigue y sigue, ya más o menos engarzando de una forma más segura lo ocurrido en ediciones anteriores con lo que pasa a continuación. Harry está en el punto de mira de la Corte Roja de los vampiros después de los sucesos acaecidos en anteriores entregas y debe lidiar con eso y con un Consejo Blanco poco favorable a su causa. La aparentemente sincera propuesta de Ortega, un miembro importante del grupo vampírico, de zanjar de una vez el asunto, parece que al fin va a terminar con esta situación... ¿o no? Por si fuera poco, Dresden debe hacer frente a una nueva misión, nada menos que recuperar la Sábana Santa de Turín, que ha sido robada y se cree que está en la ciudad; además, debe ayudar a Murphy, que tiene entre manos un cadáver al que le faltan la cabeza y las manos. La aparición de la extraña secta de los Denarios y la reaparición de su antigua novia, Susan, unida también a una especie de logia llamada La Hermandad, darán más de un quebradero de cabeza al mago en este momento. Por suerte, siempre puede contar con la ayuda de aquellos que siempre le han apoyado. Murphy, Susan y Michael, así como otros aliados menores, serán de nuevo los que acompañen a Dresden durante sus andanzas, salvándolo de ser necesario, incluso de sí mismo.

De nuevo la aventura es amena y entretenida, como las anteriores. Se ve que sigue claramente el impulso dado por su predecesora buscando ya conseguir una trama general estable para todas las novelas, compaginándola con las pequeñas tramas que constituyen los casos de Dresden. Los personajes siguen siendo bastante creíbles. Gusta sobre todo ver el tratamiento del autor de los diferentes grados de gris frente al negro y blanco tradicional, algo que incluso se llega a mencionar durante el transcurso de la historia. La trama, pese a ser divertida, no termina de evolucionar. Está bien, como siempre, pero es como si necesitara un punto más en su escalada, como si pudiera dar mucho más de sí pero estuviera conteniendo el aliento a la espera de algún suceso que sacuda al fin todo el universo hasta ahora descrito. Si ocurrirá o no, es algo que habrá que averiguar en las siguientes novelas de Butcher.

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