jueves, 29 de noviembre de 2012

El Invierno del Mundo, una historia de novela por Ken Follett

Y aquí va una de las reseñas más interesantes del año, sin lugar a dudas. Se trata de uno de los libros que posiblemente se encuentre entre la lista de los más regalados en las fiestas que están a la vuelta de la esquina y no necesariamente porque sea un escritor reconocido por su impecable estilo, que lo tiene, sino por la calidad que ha mantenido hasta la fecha.


Dos años ha hecho falta para que Ken Follett trajera la segunda entrega de su trilogía The Century, una apuesta del autor galés por la narrativa histórica actual siguiendo la estela de lo ya visto y planteado en Los Pilares de la Tierra y Un Mundo Sin Fin, una apuesta arriesgada e interesante donde presenta de forma novelada el Mundo durante el pasado siglo desde la perspectiva del actual y no solo centrándose en lo más conocido, sino tocando bastantes más aspectos.

Como en el caso anterior, este Invierno del Mundo viene de la mano de Plaza y Janés, en tapa dura con sobrecubierta, usando instantáneas que evocan, ciertamente, la época que va a relatar de forma neutral, sin tomar partido. Las páginas de guarda también muestran imágenes relacionadas con estos años tan cambiantes que a punto hicieron cambiar la faz de toda Europa y posiblemente del resto. Con un total de 917 páginas numeradas, sin más ilustraciones ni florituras sino tan solo texto puro y duro se presenta al lector  una nueva historia que continúa años después de los hechos relatados en La Caída de los Gigantes. Ahora serán los hijos de los protagonistas de la anterior entrega los que tomen el relevo desde los diferentes países que tienen un papel de cierta relevancia en esta etapa histórica. La familia Dewar en América, los Peshkov desde América y Rusia, los Williams y Fitzherbert en Reino Unido y los von Ulrich en Alemania vuelven a reflejar a través de sus miembros y allegados los diferentes sentimientos y reacciones ante los acontecimientos.


La historia arranca con el ascenso al poder de Hitler y el aumento de tensión en Alemania. Con un punto de vista lo más imparcial posible, intentando reflejar todos los puntos de vista incluso usando para ello a los distintos componentes de una misma familia. En Gran Bretaña crece la preocupación ante los movimientos de Alemania y el ascenso al poder de Hitler. Su pacto con Stalin no hace sino aumentar su alerta pues una vez cubierto ese flanco, Hitler tendrá cubiertas las espaldas y podrá mirar hacia Francia y ellos mismos. Mientras tanto, desde Estados Unidos ven cómo los japoneses se mueven para controlar plazas en Asia, intentando expandirse para también proteger y salvar su economía frente al bloqueo del gigante americano y, a la vez, Europa parece de nuevo a punto de estallar.

Puntos de vista de clases altas y obreras, así como de hombres y mujeres, el desarrollo y lanzamiento de las primeras bombas atómicas, se suceden en este mosaico que llevará a participar de nuevo a los descendientes de los anteriores protagonistas en una nueva y dura guerra. Se forjarán alianzas, secretos familiares saldrán a la luz, habrá muertes y nacimientos... todo tipo de situaciones que golpearán a los personajes, tan importantes los sucesos más generales como los personales, tratados con el mismo mimo e importancia. Emocionante, adictivo, documentado... todos estos epítetos podrían calificar sin problemas a esta nueva entrega cargada de interés que se va acercando a pasos agigantados hacia el presente. El ritmo se mantiene constante aunque no es demasiado alto, no tendría sentido en una historia como esta. Al final sí se podría decir que baja, guiando al lector hacia un futuro tercer libro donde, por suerte, no habrá que lamentar nuevos conflictos de tanta magnitud a nivel internacional.


Y así Ken Follett lo vuelve a hacer. Siguiendo la estela de su anterior La Caída de los Gigantes, sabe mantener el nivel de tensión e interés durante toda la historia alternando sucesos globales con los personales de forma equilibrada, demostrando el gran trabajo de documentación previo en el tratamiento de todos, o casi todos, los puntos de vista de los conflictos con la mayor imparcialidad posible. La edición va de la mano con la calidad del escritor pues la factura es impecable, tanto en el texto como en la encuadernación en sí. Gran novela histórica de la mano de un autor consagrado y magnífica puesta en escena de Plaza y Janés.

2 comentarios:

  1. Lo lei hace unas semanas y me gustó mucho, es una continuación perfecta para La caída de los gigantes, manteniendo el nivel y el interés
    besos

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  2. Lo mismo pienso yo, Tatty.

    Gracias por comentar y un abrazote.

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