jueves, 16 de agosto de 2012

La Palabra de Fuego, historia e intriga que trasciende el tiempo

Después de mucho rol, fantasía y terror, se imponía un cambio hacia la narrativa histórica, una rama que siempre me ha gustado mucho aunque con la constante imposición de separar el grano de la paja. Al igual que la narrativa de intriga, muchos autores y editoriales tildan a sus obras de "históricas" cuando la época no es más que una excusa para fantasear o introducir elementos y expresiones poco o nada ortodoxas. Afortunadamente no es el caso de la novela de esta entrada, que venía ampliamente recomendada por sus dos predecesoras en castellano. Intriga, historia y vidas cruzadas se dan la mano en La Palabra de Fuego, lo último en castellano del estupendo dúo de escritores Frédéric Lenoir y Violette Cabesos.

Procedente de megustaleer.com
Frédéric Lenoir, nacido en junio de 1962 en Francia, estudió el bachillerato en París y Filosofía en la Universidad de Friburgo.  Se doctoró en Ciencias Sociales. Trabaja en el Centro de Estudios Interdisciplinarios de Hechos Religiosos y estudió historia de las religiones y es experto en sociología y filosofía. También es colaborador de varios medios escritos y redactor jefe de Monde des Religions. Ha escrito varios ensayos como El Budismo en Occidente y colaboró en la Enciclopedia de las Religiones. Ha obtenido varios premios, uno de los cuales fue el Prix des Maisons de la Presse en 2004 por La Promesa del Ángel, escrito también en colaboración con Violette Cabesos. Sus obras hasta ahora (tanto como autor como colaborador) son: El Budismo en Occidente (2000); El Secreto (2003); La Metamorfosis de Dios, La Nueva Espiritualidad Occidental (2005); El Código da Vinci, La Investigación (2005); La Promesa del Ángel (2005); El Oráculo de la Luna (2009); El Cristo Filósofo (2010); La Saga de los Masones. Ritos, Pensamientos y Leyendas (2010); La Palabra de Fuego (2012).
La Palabra de Fuego, último libro publicado en castellano de estos dos autores, apareció en el mercado español en primavera del presente 2012 en cartoné con sobrecubierta y solapas por la editorial Grijalbo. De casi 600 páginas, su ilustración de portada se puede considerar una de las más bellas pese a lo abstracto, pero bien conjuntada en cuanto a colores y ornamentación, lo cual la hace llamativa y atrayente al lector.

Procedente de Casadellibro.com
El texto, bien trabajado y estructurado, nos presenta tres historias paralelas que podría parecer que no tienen nada en común si bien es todo lo contrario. Retoma la historia, aunque sin que tenga relación con el libro anterior, de Johanna, la arqueóloga y medievalista que se viera envuelta en extraños sucesos en el Mont-Saint-Michelle en la novela La Promesa del Ángel. Actualmente tiene una hija, Romane, y trabaja en Vézelay, haciendo excavaciones. Su vida vendrá a ser truncada de nuevo cuando un antiguo amigo suyo, Tom, un experto en Pompeya, la llame para decirle que están asesinando a sus arqueólogos y vaya a visitarla para contarle sus cuitas. Esta visita desencadenará un efecto imprevisto en Romane, quien comienza a enfermar noche tras noche, presa de una extraña fiebre y convulsiones que ningún médico sabe explicar. A la vez, la historia lleva al lector a la Roma de los primeros Flavios, cuando una joven cristiana llamada Livia, ve morir a su familia a manos del tirano Nerón y se ve obligada a vivir en la calle, ser vendida como esclava y, finalmente, es trasladada a Pompeya cuando su señora la cede como esclava a su sobrino en su testamento. Lo que ninguno de los dos sabe es que la joven Livia es depositaria de un gran secreto que le fue confiado en su infancia durante los tristes acontecimientos que la dejaron huérfana y que hará lo posible por asegurarse de que ese conocimiento no muera con ella, llegando a desafiar incluso la furia del Vesubio con su amor, su fe inquebrantable y su devoción. En un tercer plano, en la Edad Media, el abad Odilon de Cluny envía a Vézelay a uno de sus "hijos", fray Juan de Marburgo, para que convenza a su antiguo amigo, recién ascendido a abad, de que se reconcilien ambas instituciones. Lo que tampoco adivina el venerable abad es que ambos hombres van a descubrir un grandioso secreto, algo que podría eclipsar a Cluny y elevar la fama de Vézelay más de lo que su abad habría soñado. 

Estas tres historias, en principio inconexas, se irán acercando entre sí conforme avance la trama, que se desarrolla en capítulos diferentes según el momento que relate, alternándose entre las tres de forma ordenada hasta que al final solo quede el momento presente una vez las tres ya se han unido en una sola y todo está explicado, o más o menos explicado. En la obra se aprecia mucho el trabajo de documentación de los autores, especialmente en cuanto a términos y costumbres tanto de la Roma clásica como del mundo medieval, respetando en la medida de lo posible la historia y encajando la narración en ella y no a la inversa. La explicación está algo cogida por los pelos, pero resulta amena y entretenida, no decayendo en ninguno de los apartados, aunque se nota un cambio de estilo entre las dos ramas antiguas, con lenguaje más solemne, y la de Johanna, con un lenguaje más actual. Tal vez lo único que desentone en la narración es la excesiva aparición del tiempo presente, que choca un poco en tanto en cuanto las diferencias cronológicas o los cambios verbales que pueden sucederse dentro de un mismo párrafo. Sin embargo, la historia está bien narrada. Es interesante comentar además el repaso a la historia de la arqueología de Pompeya que se hace durante la obra, algo que es poco común en una obra de estas características.

Procedente de viajerosanonimos.com

Es precisamente por lo interesante de la narración, por lo vívida y bien estructurada que está la historia y la buena documentación que esta obra, como lo fue La Promesa del Ángel, me parece una de las más interesantes dentro del panorama de la literatura histórica, pues si bien el hecho central no posee constancia de que existiera, su contexto y encaje en el momento de la narración está bien hecho y no resulta inconsistente. El final resulta un tanto previsible. Se sabe que el Vesubio va a entrar en erupción, es un hecho conocido. También se saben ciertos datos sobre Vézelay antes de que lo expliquen en el momento histórico que abarca a los hechos en los que la abadía estaba en pleno funcionamiento, aunque resulta interesante ver esas intrigas políticas que también se daban en el seno de la Iglesia del momento, un tema del que al menos yo he leído menos. Interesante mencionar también el papel de Hidelberto, una de esas pocas veces en las que un animal aparece con un papel relevante en una novela, un papel complicado hasta cierto punto de hacer realista debido a que cuesta describir qué movería a un animal a hacer cosas o entender situaciones que en principio no deberían poder hacer. Pese a todo, resulta una intervención refrescante y simpática que da colorido a una novela interesante y digna de que los lectores aficionados al género repasen sus páginas. Una historia donde nada es lo que parece y lo único que se puede dar por sentado es lo que ya está demostrado.

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