jueves, 12 de julio de 2012

Pluto, el retorno de Astroboy

No todas las grandes historias se escriben en libros. Normalmente se tiende a pensar que sí, que otros formatos no pueden dar de sí tan buenos relatos como puede recoger un formato en el que las páginas se suceden llenas de párrafos y de situaciones, de descripciones y de sentimientos; alguien que conozco, el responsable de la tienda de cómics Edición Limitada, me mostró sin ningún tipo de duda lo equivocada que estaba. Por su "culpa" a mi colección de libros se ha añadido una pequeña pero interesante colección de cómics, un género que nunca me atrajo demasiado... hasta ahora. En esta ocasión voy a atreverme con Pluto, que no es el entrañable personaje de Disney precisamente, sino el título de una pequeña obra de 8 tomos de temática bien distinta como pronto podréis comprobar.

Imagen de Wikipedia
El autor de Pluto es Naoki Urasawa, nacido en enero de 1960 en Tokio. Licenciado en ciencias económicas en la Universidad de Meisei, actualmente es profesor de la Universidad de Nagoya e imparte clases de algo tan distinto a su carrera original como lo puede ser el Manga. Su carrera en el cómic comenzó en 1981 con el manga Return! y consiguió su primer premio, el Shogakukan, al mejor autor novel. No sería ni su última historia ni su último premio. A Return! seguirían: Beta! (1984), Yawara! (1986), Pineapple Army (1986), Dancing Policeman (1987), Master Keaton (1988), NASA (1988), Happy (1993), Monster (1994), Jigoro! (1994), 20th Century Boys (1999), Pluto (2003), 21st Century Boys (2007), o Billy Bat (2008). Estas obras han reportado varios premios más a Urasawa y algunas han sido adaptadas a televisión, como es el caso de Monster o 20th Century Boys, con gran éxito. 




Pluto es una de las últimas obras de este prolífico autor japonés. Fue publicada por primera vez en 2003 en Japón y traída a España de la mano de Planeta deAgostini, Biblioteca Pachinco, en su división cómics en el 2009 en el típico formato rústica y de lectura a la japonesa que suele caracterizar a las ediciones manga en castellano. Sus portadas reflejan los rostros de varios de los personajes más importantes del cómic, siendo su perfil bastante curioso al haber concebido la imagen de forma que uno de los ojos de cada personaje dibujado quede en el lomo observando desde la estantería, casi como reflejando la multitud de puntos de vista que se va a encontrar en los diferentes tomos.


La historia está en la línea general de sus últimas historias, mezclando el suspense y la investigación, planteando y resolviendo preguntas de forma que el lector siempre siente la necesidad de seguir adelante para intentar averiguar al fin todas las respuestas, con giros inteligentes y el uso bastante curioso de la geografía alemana como parte de sus detallados escenarios. En este caso concreto, la historia se centra en un mundo futuro donde los robots son tan cotidianos como los humanos. En un momento complicado tras una sangrienta guerra, una serie de asesinatos en los que las víctimas estaban relacionadas con el antiguo conflicto, se encarga a un detective robot de la Europol llamado Gesicht esclarecer los hechos que han traído consigo esta destrucción. Cuando tanto los humanos como los robots que estuvieron relacionados con la guerra son exterminados por una extraña fuerza llamada Pluto, los ojos de todos se volverán al reino de Persia, al adalid de aquella malograda nación hoy en decadencia mientras se plantean dudas sobre si finalmente los robots han conseguido convertirse en seres lo suficientemente "humanos" como para ser capaces de verse sacudidos por los sentimientos.


También hay mucho de homenaje en esta obra al autor clásico por excelencia del manga japonés, Osamu Tezuka, el creador de series tan emblemáticas como Astroboy (que aparece en esta historia como co protagonista), Kimba, el león blanco o La Princesa Caballero, Buddha, o Fénix. De hecho el hijo de este autor supervisó la realización de Pluto y dio su beneplácito para su publicación. Se trata de un Astroboy más humanizado, pero igualmente conserva todos los elementos del gran clásico japonés: su creador sigue siendo el mismo científico, mantiene su personalidad con bastante veracidad, etc. Su protagonismo irá creciendo conforme avance la historia hasta darle el papel principal al final, pasando de uno a otro personaje con gran naturalidad, sin que resulte artificioso, y llegar al broche de oro de la historia en el último tomo, una historia con nudo y desenlace que está a la altura de cualquier clásico que se precie y que sacaría los colores a más de un libro de cierto renombre por su calidad y buen hacer.


El dibujo está bien trazado, detallado y prevaleciendo las líneas redondeadas con un estilo muy propio del autor. La viñeta es siempre muy ilustrativa y refleja no solo el paisaje sino también rostros muy expresivos y diferenciados que se ayudan de unos diálogos vivaces e inteligentes, todo en blanco y negro como suele ser habitual en el género. La edición castellana está bien cuidada y presentada, sin erratas o elementos negativos a señalar y a un precio ajustado, teniendo en cuenta los precios actuales.


Es cierto que antes de este Pluto había caído en mis manos Monster, y que fue su magnífica historia y mejor formato (que ya aparecerá en futuras reseñas) lo que me hizo decidirme a adquirir también esta otra. Siendo Monster una gran historia, puedo decir que Pluto me conmovió más, fue como dar un paso adelante, avanzar más en una forma narrar ya de por sí interesante y adictiva. Es por eso que a todos aquellos amantes del manga y de las historias con suspense y emoción les recomiendo esta historia que difícilmente podrá resultarles aburrida o tediosa. Una nueva lectura, de formato manejable y precio bajo si se va adquiriendo poco a poco, que puede convertirse en una buena adquisición.

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