jueves, 7 de junio de 2012

Dragon Age, el Juego de Rol

Era allá por 2009 cuando Green Ronin se liaba la manta a la cabeza y daba el paso definitivo llevando al mundo de los juegos de rol una de las mejores franquicias de Bioware en colaboración con Electronic Arts en el mundo del videojuego: Dragon Age. Y así este mundo oscuro llegó a las mesas de juego en un formato que levantó tantas controversias como elogios. Por suerte para los lectores en lengua de Cervantes, una editorial decidió hacerse cargo de la edición en castellano y así fue como Edge trajo hasta nuestras mesas de juego al primer producto del sistema Age. Comencemos...



Dragon Age se nos presenta como un juego formado por varias cajas, cada una de las cuales a partir de la primera irán ampliando las posibilidades y las reglas hasta llegar a nivel 20. En esta primera caja, creada más bien con idea de que sea un kit de iniciación para jugadores de rol posiblemente con interés por captar a jugadores de los videojuegos, llega hasta nivel 5 y contiene el material básico para poder comenzar a jugar, salvando las hojas de personaje y los lápices, como es natural.


La caja está ilustrada de la misma forma que el manual del jugador. Tiene mucho espacio para poder guardar junto a su contenido otro material extra, como pueden ser hojas de personaje o los suplementos que han salido o vayan saliendo y que sea necesario llevar para una partida. En el interior se puede encontrar un mapa de Ferelden, el territorio base para las partidas de Dragon Age, un manual para el director de juego y otro para el jugador. También contiene un juego de tres dados de seis caras, que son todo lo necesario para hacer las tiradas necesarias con el sistema Age. Los libros son de escaso grosor, sin llegar siquiera a las 64 páginas, y por su presentación da la impresión de que fuera un libro dividido en dos y encuadernado por separado. Esto facilita que los jugadores puedan leer lo destinado a su rol sin ver cosas que solo el master deba conocer.


El manual del director de juego se centra sobre todo en enseñar a los recién llegados a los juegos de rol cómo dirigir. En sus 64 páginas ilustradas y a todo color, se da toda una serie de consejos e ideas para captar la atención de los personajes y dirigir partidas, ya sean propias o pregeneradas. También hace una pequeña apostilla a las reglas hablando sobre las tiradas avanzadas y sobre peligros del entorno, tocando todos los conceptos básicos necesarios para llevar la partida adelante sin muchos problemas. Además contiene un glosario de monstruos básico listo para usar donde se puede encontrar todo tipo de seres, algo necesario a la hora del momento de los encuentros con enemigos que siempre aparecen en las partidas de rol. Por último, contiene una aventura introductoria que se puede jugar por separado o como inicio de una campaña. Su nombre es La Maldición Dalishana, y en ella los personajes tendrán que lidiar con un mal venido del pasado para acabar con el presente. Se trata de una partida muy apropiada como introducción, ya que toca prácticamente todo lo que se ha hablado en el sistema de reglas y permite ir aprendiendo progresivamente a manejarlo sin problemas. También puede dejar cabos sueltos que hagan posible expandir la idea inicial más allá de sus líneas.


El manual del jugador está íntimamente ligado a la creación de personajes. Aparte de presentar el contenido de la caja básica, da un pequeño repaso por la historia de Ferelden para permitir a los jugadores conocer mejor el país en el que se van a desarrollar las aventuras y encuadrar a las distintas razas que se pueden elegir. Ya sea elfo como enano o humano, hay que elegir entre varias opciones como elfo dalishano o de ciudad, humano avvarita u hombre libre de Ferelden. A estas "razas", que se encuentran dentro del apartado  Trasfondos, hay que sumarle la posibilidad de ser Apóstata o Mago del Círculo. Una vez elegidos los trasfondos, es necesario elegir la profesión entre las tres que se proponen: mago, guerrero y pícaro. Cada uno de estos trasfondos y profesiones otorgarán unos beneficios a los personajes al azar que permitirá personalizarlos entre sí. Además de esto es necesario tirar los atributos, cosa que se hace sencillamente tirando los tres dados de seis caras trae la caja y anotando el resultado, permitiendo intercambiar hasta dos resultados entre sí.


Después llega el turno de las concentraciones y talentos, que definen aspectos en los que el personaje es más incisivo, otorgándole bonificaciones cuando tenga que realizar pruebas de su especialidad. Por otro lado, los talentos dan ciertas ventajas al personaje que le pueden permitir, por ejemplo, mayor precisión o posibilidad de eliminar los penalizadores por usar armadura. Tienen dos noveles, aprendiz y experto. Tanto unos como otros no solo se pueden coger en la creación del personaje, sino que irán aumentando en número y en nivel conforme vaya subiendo de nivel.


Respecto al sistema, es muy sencillo. Siempre se tiran los tres dados, siendo el de diferente color el denominado "dado dragón". La tirada de los tres dados debe superar una dificultad y el dado dragón indica cuán bien se ha realizado la acción en según qué situaciones. En el caso de obtener un número doble habiendo superado la tirada, se obtienen tantos puntos de proeza como valor indique el dado dragón, necesarios para poder activar efectos especiales que darán mayor color sobre todo a los combates. 


La magia y los combates funcionan igual que el resto de tiradas, superando una dificultad y con la posibilidad de hacer proezas que añadan color al combate. Aparte de estas tiradas, están las tiradas expandidas donde es necesario superar la dificultad en varias ocasiones hasta que el resultado de las tiradas con el dado dragón sumen además una cantidad establecida para tener éxito. Se trata de un sistema sencillo y eficaz en el que no es necesario tener gran cantidad de habilidades, sino que solo se tira el atributo adecuado teniendo en cuenta las concentraciones y talentos adecuados.


El manual del jugador también incluye un apartado de equipo para que los jugadores que lo deseen puedan comprar algunas cosas extra que complementen su equipo básico, que está definido según la clase de personaje que se lleve, diferenciándose entre mago, guerrero y pícaro. Se echa en falta algo que aparece mencionado en varios apartados: las pociones.


Como kit de inicio se puede considerar que este Dragon Age caja básica es todo un acierto, ya que da gran cantidad de consejos e indicaciones para aquellos que se animan a acercarse a esta forma de ocio por primera vez, interesante incluso para los que lleven más tiempo y quieran algo más sencillo como forma de desconectar de otras ambientaciones y sistemas de reglamento más complejo. El sistema Age funciona bien, es sencillo y fácil de aprender, haciendo que con apenas haberlo leído se pueda comenzar a jugar sin problemas a la aventura introductoria que incluye. La ambientación es soberbia, conservando todo el encanto de los videojuegos en los que se basa, lo cual puede ser a priori el elemento más atractivo para la compra del juego. Sus ilustraciones y maquetación son de calidad, las páginas tienen buen gramaje y es un detalle que incluya los tres dados en su interior. El mapa a color aparte del libro también es todo un detalle, permitiendo exponerlo sobre la mesa para poder planear con calma los pasos del grupo de personajes.


Pero no todo lo que se puede decir de este juego es igual de bueno. Para los jugadores más avanzados, o puede que para otros que no lo sean, que el juego solo incluya un total de cinco niveles de personaje puede quedarse corto, resultando un producto incompleto sobre el que planea la incertidumbre de si será publicado y traducido en su totalidad, lo cual puede hacer que se muestren reacios a adquirirlo de buenas a primeras pese a lo atrayente de la ambientación. Por otro lado, las opciones son muy escasas, centrándose únicamente en Ferelden sin llegar a hablar de otras zonas como Antiva u Orlais, zonas nuevas y no exploradas que podrían llamar más la atención de aquellos que conocen el videojuego. También se echa en falta la posibilidad de convertirse en Guardia Gris, Templario o en un Asesino Antivano, aunque son cosas que se espera que vengan en próximas cajas de expansión. Es esta simpleza tanto en el sistema como en las opciones lo que se convierte en la mejor baza de Dragon Age o en su peor lastre, según se mire. 

Es por ello que hay que considerar a esta caja como lo que es, un kit de iniciación a un juego en expansión. Ya es decisión de cada uno si arriesgarse a comprarlo y desembolsar el dinero necesario para adquirirlo entero conforme se publique o tal vez optar por otros sistemas y ambientaciones disponibles en el mercado a un precio igualmente competitivo pero más completo, como puede ser La Marca del Este. 

4 comentarios:

  1. Como sistema... esta mucho mejor que otros yo casi que lo compararía en la orientación que tiene con el DungeonSlayers, que es gratuito más que compararlo con otros.

    Buena reseña como siempre Argéntea :-)

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  2. Estupenda reseña. Cada vez que leo una reseña de este juego se me antoja comprarlo pero me resisto porque no tendría el tiempo de disfrutarlo.

    El sistema me parece genial aunque como comentas me tira para atrás el tema de que solo tenga 5 niveles.

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  3. pues a mi me parecio soseras y como bien dice prefiero el de la marca antes, aunque para jugadores nuevos no lo descarto. lo del dado dragon me gusto. porcierto, para cuando la reseña del unknow armies?

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  4. La reseña de Unknown está en el blog de El Círculo de Zerom. Te dejo el enlace:

    http://circulozerom.blogspot.com.es/2012/05/unknown-armies-precursor-de-harry.html#comment-form

    Gracias a todos por comentar.

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