viernes, 29 de julio de 2011

Soy Leyenda, de Richard Matheson

A raiz de mi lectura de la casa infernal, reseñada en otra entrada anterior de este mismo blog, un buen amigo me prestó esta otra novela de Richard Matheson, Soy Leyenda, para que pudiera leerla. Siendo como era una historia breve y además bien escrita, en medio día pude leerla y llegué a una conclusión: todo parecido entre esta historia y lo que se llevó al cine no se parece más que en el nombre.

Richard Matheson, resumo, creció en Brooklyn y es hijo de inmigrantes noruegos. Tras cumplir el servicio militar y tener que participar en la Segunda Guerra Mundial, se licenció en periodismo en 1949 y se mudó a California. Ha escrito bastantes obras, adaptado otras, guiones para televisión, etc. durante su dilatada carrera como escritor pero sin duda una de sus obras más conocidas sería la escrita en 1954, Soy Leyenda.

Esta novela se puede englobar dentro de la ciencia ficción más que del terror o la intriga y se sitúa en el último ser humano vivo en la ciudad de Los Ángeles. Durante el desarrollo de la narración es cuando el lector es informado que la causa de la situación actual del protagonista, Robert Neville, es debida a una pandemia que asoló aparentemente el Mundo y que convirtió a sus víctimas en vampiros. Él no puede estar seguro de ser o no el último humano pero en sus movimientos y tanteos al mundo exterior parece que no ha encontrado indicios de lo contrario por lo que se resigna a tener que vivir oculto, en una casa que ha ido componiendo con el tiempo en un refugio seguro, dentro de una rutina monótona y llena de recuerdos que le van hundiendo poco a poco en una profunda depresión y un alcoholismo cada vez más patente.

Durante el día intenta llevar una vida razonablemente normal, saliendo al exterior y realizando algunas actividades, entre ellas las desagradables de retirar cadáveres fruto de las luchas entre los propios vampiros y limpiar algunas áreas de su presencia con ayuda de las estacas que va afilando en casa. Durante las noches tiene que soportar el asedio constante de los vampiros, que le incitan de diversas maneras a que salga de la casa pues desean tener acceso a la sangre fresca del humano, convirtiendo su existencia en una vida de reclusión opresiva que amenaza con destruirle por completo.

Conforme transcurren los capítulos el autor incide especialmente en la soledad de Neville, el dolor de su pérdida y su anhelo de encontrar otros seres vivos. Ser el único, vivir solo, no conocer el descanso ni el contacto con otro... es casi como si se hubiera convertido en un ermitaño aunque obligado por mantener al menos su vida a salvo, pero ¿a qué precio? Ésa es la verdadera cuestión que se plantea ya que pese a poseer todo tipo de comodidades (comida, agua, luz, una casa, libros, discos, etc.) nada de eso le permite ser feliz. Esta reflexión trasciende a toda la trama insustancial de los vampiros, que no pasan de ser un atrezzo, una excusa para poder hablar de esta realidad que no deja de ser algo que hace de esta obra una historia totalmente actual salvando las distancias.

Finalmente comenzará a estudiar a los vampiros y descubrirá que no todos son iguales o se comportan de la misma forma. Llegará a conocer el afecto temporal de un perro y una chica, cuya relación con ella será la que lleve al desenlace de la obra que culmina con la frase que da título al libro: "Soy Leyenda". 

Desgraciadamente esta obra cargada de contenido moral y tan actual ha tenido una desafortunadísima adaptacion a la gran pantalla. Ya el protagonista no tiene nada que ver con el del libro, que es de origen medio alemán, pelo claro y ojos azules (creo que Will Smith ni por asomo tiene estas características físicas). También recordar que ni los vampiros son seres que andan por las sombras casi como zombies o muertos vivientes clásicos sino personas que en gran medida siguen aparentando lo que eran, en muchos casos pueden comunicarse. Tampoco se observa durante toda la película el acoso que es la tónica dominante en el libro y que retiene a Neville en la casa constantemente, esa necesidad de estar atrincherado en el crepúsculo y el ambiente opresivo en el que vive sino que da la impresión de ser un cazador de vampiros amateur que se dedica a recorrer la ciudad en busca de víctimas que destruir.

Ni tan siquiera el final es igual al del libro, que no pondré aquí para no hacer spoiler. Solo decir que no hace justicia a una obra como la que trata y en ningún caso casaría con la idea del autor al escribir la historia. ¿Otro fiasco más de adaptación de obra literaria? Sin duda y con letras mayúsculas.

En resumen, una obra aconsejable aunque de ambiente pesimista no apta para depresivos que en cierto modo por su temática se puede considerar en cierto modo que trata problemas morales muy actuales, la obra no pierde fuerza con el paso de los años precisamente y quién sabe si realmente algún día se dará un caso similar al de Neville en que la raza humana desaparezca y tan solo quede uno donde antes hubo millones. Tan solo un miembro de una raza extinguida que también podrá decir "yo soy leyenda".

domingo, 24 de julio de 2011

Sé lo que estás pensando, por John Verdon

Esta semana vamos a pares aprovechando el tiempo libre del que dispongo para ponerme al día en cuanto al número de reseñas del mes. Dado que mi empeño era una a la semana y he pasado un tiempo baldío, esta semana serán dos reseñas en lugar de una y para la ocasión he elegido una novela relativamente reciente y cuyo éxito sin ser su escritor alguien conocido hizo que me llamara la atención. Se trata de Sé lo que estás pensando, ópera prima de John Verdon.

Este autor estadounidense ha trabajado en varias agencias publicitarias como director creativo hasta que se decidió a trasladarse a vivir al norte del estado de Nueva York en un entorno rural y dedicarse al mundo de la escritura. Sé lo que estás pensando fue publicada en junio de 2010 en su primera edición pero fue tal su éxito que sucesivas ediciones han hecho que ya haya superado las veinte holgadamente. Durante este 2011 se ha publicado su segunda novela, llamada No abras los ojos (en próximas reseñas), donde continúa la historia de su personaje protagonista, David Gurney, que se enfrentará a un nuevo caso.

Sé lo que estás pensando es una novela típica de su género, un thriller policíaco que arranca cuando una persona recibe una carta donde se urge al receptor a pensar en un número cualquiera y al abrir éste el pequeño sobre cerrado que acompaña a la carta, descubre que su misterioso remitente ha escrito precisamente ese número en ella y lo que comienza como una extraña casualidad, se convierte en un chantaje y en un sucesivo envío de nuevas misivas. Será a esta altura de las circunstancias que sea implicado en todo este turbio asunto David Gurney, un exitoso policía retirado por decisión propia del cuerpo y que vive una existencia aparentemente idílica junto a su mujer en su casa de campo. Pese a lo que ello puede conllevar en su relación de pareja, David decide ayudar al peticionario, que es un antiguo compañero de estudios, para tratar de averiguar quién está detrás de las misteriosas misivas.

El tiempo dirá que lo que comienza siendo tan solo un juego de rimas e insinuaciones se convierta en algo mucho más serio y pronto David se vea llamado por las fuerzas del orden para que colabore en la detención del que ha resultado ser un asesino en serie tan cuidadoso como sin escrúpulos de ningún tipo. Esto traerá consigo una serie de dudas en el protagonista que se verá obligado a recordar ciertas cosas que no querría haber recordado y a poner todo su intelecto en juego antes de que el asesino llegue hasta su última víctima en potencia: el propio David.

La narración es ágil, lo cual invita a la lectura y no se hace pesado en ningún momento pues el autor sabe mantener el interés constantemente sin bajar demasiado el ritmo narrativo. El lenguaje es igualmente sencillo, apto para cualquier lector ya sea más o menos aficionado al género aunque no deja de ser otra obra más de este tan fructífero mundo de la novela negra y el thriller, siguiendo unas pautas típicas de trabajo como era de esperar (hay poco que innovar al respecto) aunque añadiendo un toque de distinción en la personalidad del asesino, su modus operandi y el juego de voluntades e ingenio entre ambos antagonistas. Los personajes secundarios no tienen demasiada importancia salvo la esposa de David, Madeleine, que en algunos momentos recordará al entrañable Watson ayudando a su esposo a detectar ciertos detalles que se le estén escapando gracias a su no menos aguda inteligencia comparable a la de su marido.

La novela es interesante, ágil de leer, entretenida y amena. Es lo que yo consideraría el equivalente al "cine palomitas". Te ofrece una lectura amena para una época como la actual: el verano, donde se busca desconectar de la rutina y horas de entretenimiento ya sea en la playa, la montaña o en casa según la circunstancia. Estas premisas la novela las cumple con holgura. La elección de los números para la portada de esta edición única en rústica también me parece acertada pues es muy llamativa tal vez por la propia sencillez que destila, con lo cual hace que un lector interesado en expandir sus horizontes no pueda sino echar un vistazo a la sinopsis aunque solo sea por curiosidad.

Veremos si en Sé lo que estás pensando Verdon es capaz de mantener el listón tan alto como él mismo se lo ha dejado en su primera novela y acaba convirtiéndose en una nueva Patricia Cornwell o Mary Higgins Clark en un futuro.

miércoles, 20 de julio de 2011

La Hora del Juicio, el principio del fin para Mundo de Tinieblas

Cierto, he estado desaparecida unas semanas pero es que el trabajo no perdona y la verdad me ha sido imposible encontrar hueco para hacer otra cosa que no fuera dormir. Es por eso que también he tardado lo mío en leer el manual que había comenzado hace tiempo a desgranar que no es sino el Hora del Juicio que ocupa esta reseña, uno de los últimos manuales en salir al castellano englobado dentro del final del antiguo y añorado Mundo de Tinieblas.

A finales de 2003 White Wolf anunció que publicaría una serie de novelas y manuales englobados en el epígrafe "Tiempo de Juicio", la hora del Apocalipsis había llegado para el mundo que habían creado pese a que su gran número de seguidores por todo el Mundo no estaba muy por la labor de aceptar que de buenas a primeras desapareciera todo lo que había estado funcionando con tan buenos resultados generales durante años. Así y todo, polémicas aparte, se publicaron Gehena (para la línea de Vampiro: La Mascarada), Apocalipsis (para Hombre Lobo: Apocalipsis), y Ascensión (para Mago: La Ascensión). Una vez cubiertas las tres líneas más importantes con sus manuales específicos y una novela por cada una, se englobó en un solo manual (al menos en castellano) el final del resto de las líneas "menores" aunque no todas pues ni Wraith ni Orpheus aparecen en esta selección que sí incluye Demonio, Cazador, Changeling, Momia y Estirpe de Oriente.

Con una intro y un epílogo basados en Demonio muy interesantes, nos encontramos un manual publicado en rústica con la misma calidad que el resto (lo cual no es muy halagador), en el cual cada capítulo está dedicado a uno de los seres de Mundo de Tinieblas citados más arriba. Al igual que en sus predecesores temáticos de las tres principales líneas, en cada uno de los capítulos hace una pequeña recapitulación del status quo del momento y presenta una serie de finales posibles para los narradores. Por supuesto recalcan que se es totalmente libre de usarlos o no tal cual, mezclarlos o hacer algo que no tenga nada que ver (faltaría más). También presentan algunos antagonistas de interés o dan ideas para resolver ciertas dudas como el destino de Lucifer o qué hay detrás de la Sexta Era.

Al igual que en los anteriores, esta profusión de ideas no termina de convencer al seguidor de Mundo de Tinieblas. Dejar tantos cabos abiertos que no se cierran, tantas preguntas por responder y tantos personajes perdidos en el limbo del tiempo no ayuda a hacer creíble un final. No se innova nada respecto a los otros siendo más de lo mismo: tres finales por cada línea a cual más extravagante. 

No he llegado a leer ni Changelling ni Cazador porque no conozco los sistemas pero de todos los que sí he visto los más logrados son los finales referidos a Demonio, donde tal vez por ser el último en salir al mercado también ha recogido lo mejor de todo lo previo creando una trama que puede ver su broche final de varias maneras según la línea que se haya seguido a lo largo de crónicas previas.

En el caso de Momia y Estirpe de Oriente, el final no resulta tan satisfactorio dando más bien la sensación de que las victorias que se puedan conseguir o la consecución del mejor final posible se pueden conseguir solo a costa de un muy alto precio, unos finales bastante radicales en general solo apto para aquellos jugadores de alta moral.

Como resumen, dado que no hay mucho más que contar sin entrar concretamente en desgranar las tramas, cosa que no haré para mantener el interés de quien quiera adquirir este manual, no lo considero un manual indispensable sino más bien al contrario muy anecdótico, material apto para los más frikis de Mundo de Tinieblas y para coleccionistas puesto que no te ofrece nada que un máster no pueda idear por sí mismo con la ayuda de lo ya publicado.

Como veis, breve reseña para un manual que aporta pocas novedades.


domingo, 3 de julio de 2011

El Ángel Perdido, de Javier Sierra

Al fin cayó en mis manos un libro que hace tiempo que tenía interés en leer y es la última obra de Javier Sierra, a quien ya conocía por sus aportaciones y comentarios realizados como colaborador de Milenio 3, el programa de Iker Jiménez en la Cadena Ser. Es la segunda novela suya que leo tras Las Puertas Templarias, que encontré a un precio muy accesible en un puesto de libros de la estación de autobuses y que adquirí sin pensármelo siquiera. 

Javier Sierra nació en agosto de 1971 en Teruel. Estudió periodismo en la Complutense de Madrid y ha colaborado en la revista Más Allá para posteriormente comenzar a viajar y a intentar desentrañar enigmas que la Historia ha ido dejando en diferentes partes del Mundo. Ha participado y participa en algunos programas de televisión combinando esta faceta con su oficio de escritor y ha escrito varios libros que han sido traducidos a diferentes lenguas. Ha escrito varias obras que le han llevado a ser reconocido más allá de las fronteras del país tales como La Cena Secreta o La Dama Azul, obras centradas en misterios históricos de diversa época e índole.

El Ángel Perdido está ambientado en una época actual. Realmente la sinopsis que se presenta al final del mismo no le hace justicia y no es hasta que se abre y se adentra uno con más profundidad que comienza a ver las bondades de esta novela. Centrada en el misterio de unas piedras especiales y su relación con Dios, las maquinaciones de una serie de personas arrastrarán a Julia, una restauradora con dotes de médium a un viaje en busca de algo más que su marido raptado en la zona del Ararat por un grupo terrorista. Varios grupos están interesados en esas piedras cada uno por sus propias razones e intentarán hacer ver a Julia que su causa es justa, la más importante y la mejor para el destino de todo el planeta. Finalmente será ella quien tenga que decidir hacia qué lado se inclinará la balanza en esta lucha de poderes por conseguir un don que podría llegar a permitir hablar con el propio Dios.

El libro está publicado en tapa dura con sobrecubierta y estructurado en capítulos cortos a la usanza de obras tan conocidas de índole similar como las de Dan Brown lo cual hace más rápida su lectura pese a la cantidad de páginas. Podría pasar sin pena ni gloria por ser una obra más de la hornada de novelas pseudohistóricas que tratan y explotan misterios religiosos o históricos de no ser por algo que la convierte en un caso poco frecuente: su sencillez. Javier Sierra no es grandilocuente, no pretende cegar a lector con grandes cargas de retórica o de sensacionalismo o morbo sino que se limita a narrar una historia y punto, además de una historia con mucha coherencia interna en la que se aprecia casi sin esfuerzo la gran labor desempeñada en su documentación y redacción previa. No presenta ningún tipo de fisura en todo el libro manteniendo un ritmo constante salvo determinados momentos de mayor relevancia hasta llevar casi in crescendo hasta el momento final. Tal vez sea el epílogo lo que flojee un poco por la brusca caída de la tensión en las páginas en que se dirime la trama y sus consecuencias pero es una falta menor y poco censurable en un libro con muchas virtudes.

En resumen, no aporta nada al género de la literatura de intriga como tal pero su forma de escribir tan detallada y documentada hace que sea una obra agradable de leer y que incluso permite pensar en que tal vez, y solo tal vez, haya algo de verdad en el fondo de todo esto. No en vano se dice que todas las leyendas ocultan un trasfondo de realidad.