martes, 13 de diciembre de 2011

El Hombre De La Reina, de Sharon Kay Penman

Un libro es como un buen guiso. Tienes que elegir los ingredientes que vas a utilizar, después las cantidades justas para que no desmerezca ninguno. Una vez los tienes en el fuego hay que añadir sal y puede que algunas especias y cocinarlos de forma que se haga todo al gusto sin pasarse ni quedarse corto. Eso es lo que intenta todo escritor que inserta una novela de misterio o policíaca en un tiempo anterior al que escribe y se puede ver en ciertas novelas de Christian Jacq o también en ésta que nos incumbe hoy, El Hombre de la Reina.

Sharon Kay Penman es una vieja conocida del blog, como podéis ver en esta reseña anterior. No solo ha llegado hasta nuestro país su maravillosa trilogía de La Guerra de las Dos Rosas, precisamente la protagonista de la anterior reseña; sino que previamente se publicó otro libro suyo llamado El Hombre de la Reina en 1996 que fue finalista en los Edgard Awards. Según la propia autora, decidió escribir algo así porque estaba cansada tras haber terminado con las investigaciones para su libro When Christ and His Saints Slept y creía que incluso su amor por la Edad Media se estaba esfumando como volutas de humo, de ahí que decidiera escribir algo distinto. Como era gran fan de las novelas de misterio, decidió que sería divertido unir ambas cosas en una sola novela. De ahí nacería la semilla que después se convertiría en una nueva novela ambientada, cómo no, en la Edad Media.

Publicada por Edhasa dentro de su línea Narrativas Históricas en 1998 en tapa dura con sobrecubierta, esta novela trata sobre la vida de un joven llamado Justino de Quincy en la Inglaterra de finales del siglo XII. Éste, hijo ilegítimo de un religioso que valora más su ambición y su carrera que a su sangre, se ve obligado a marcharse del lugar en el que vivía movido por el dolor y por la ira contra su padre. En el camino su destino se verá ligado misteriosamente a un asesinato que presencia e intenta evitar y que le llevará hasta la corte de la reina Leonor de Aquitania, así como a la red de intrigas en torno al destino de la corona en liza entre los dos hijos de la propia Leonor: Ricardo Corazón de León y el príncipe Juan. Justino averigua que el finado portaba algo valioso, algo por lo que merecía la pena matar, y que le hará perseguir a los posibles culpables desde la ciudad de Whinchester hasta la propia Londres donde, merced a extrañas alianzas, acabará por cercar a su sospechoso y atraparlo para llegar después a un imprevisto final que no llega a ser ni el mejor ni el peor posible para nuestro protagonista y que, definitivamente, le confirma que seguirá siendo en todo momento "el hombre de la reina".

El libro no es especialmente rico en detalles de ningún tipo y en ciertos momentos el vocabulario usado recuerda más al actual que al propio de la Edad Media, pero pienso que esto puede ser más debido a una traducción poco respetuosa que a la propia autora dada la fidelidad de sus otras novelas históricas. Los personajes no son demasiado detallados sino que resultan un poco tópicos y planos y la investigación tampoco es tan adictiva como en otras novelas más centradas en el género del misterio y la intriga como podría ser Agatha Christie, Camilla Läckberg o Mary Higgins Clark, por poner ejemplos conocidos. Tampoco se centra en describir la vida de la época, teniendo posibilidades de hacerlo dada la baja clase del propio protagonista y la gente con las que alterna durante sus pesquisas para la reina Leonor y que también se ve en otras obras como las de Ken Follett. En este punto muchos se preguntarán, ¿qué tenemos entre manos entonces? Yo contestaría que un batiburrillo que mezcla ambos géneros sin despuntar en ninguno y que se clasifica como histórica tanto como podría ser policíaca.

Como conclusión decir que deja mucho que desear respecto a su Guerra de las Dos Rosas. Supongo que podemos culpar de esta merma en la calidad de la obra a que la autora simplemente lo toma como un entretenimiento o tal vez un experimento para descansar de obras más sesudas y mayor trabajo, pero eso no la exime de culpa por el resultado obtenido que no puede pasar en calificación de "aceptable" o "entretenida", bastante menos de lo que yo habría esperado dados sus precedentes literarios presentes en mi biblioteca.

4 comentarios:

  1. Y aquí es cuando guardas de nuevo las uñas, gata Argéntea xDD De verdad que me daría pánico ser novelista contigo suelta por el mundo, madre mía qué sinceridad tan cruel :p
    Entonces quedamos en que es literatura de water? Literatura de tren? Literatura de acabar de leer un libro tristísimo y necesitar algo frívolo para pasar el rato?
    Este no me lo leo, que lo pintas muy mal, pero creo que igual sí que me atrevo con el de "Guerra de las Dos Rosas" si me hago con él. Ya te diré!
    Beeeesos y ronroneos!

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  2. Juas, mejor la guerra de las dos rosas, sí. Vas a tener romance, intrigas y politiqueo para rato. Éste es un poco, tal vez literatura de water.

    Gracias por comentar, gemela maligna ;)

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  3. Somos las dos caras de la moneda, querida, no podía dejar de comentarte xDDD

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  4. Y yo que me alegro de leerte, ya lo sabes.

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