jueves, 4 de agosto de 2011

Carnacki, el cazador de fantasmas de W. H. Hodgson

Muchas veces nos hemos parado a pensar en lo grande que realmente era Lovecraft y si bien es cierto que su obra ha sido una de las grandes contribuciones a la literatura de terror moderna tal como hoy la conocemos, no podemos dejar de ver que todo gran autor tiene siempre una fuente de inspiración, una referencia que le ayudará a desarrollar después su propio estilo. Lovecraft creó toda una mitología con sus Mitos de Cthulhu y el horror cósmico, pero el germen de este mundo increíble estuvo en las manos de otro escritor, alguien que dejaría su pequeña aportación en el gran escritor y cuya obra no es muy conocida por el gran público. Estoy hablando, por supuesto, de William Hope Hodgson.

William Hope Hodgson (1877-1918), nació en Essex, Gran Bretaña. Se enroló en la marina siendo muy joven y acabó por cansarse de la mala vida que llevaban los marineros aunque en el tiempo que sirvió en ésta pudo viajar mucho y visitar diferentes puntos del mundo. Una vez de vuelta en su patria, trabajó como fotógrafo y profesor de gimnasia mientras comenzaba a dar rienda suelta a su imaginación y plasmarla en papel. En 1905 publicaría "A Tropical Horror" sin conseguir demasiado éxito en apariencia. A esta obra le seguirían otras muchas historias tales como "Los Náufragos de Las Tinieblas"; "La casa en el confín de la Tierra"; "Los Piratas Fantasmas"; y "El reino de la noche", que fue su obra más extensa, en 1912.

Su prematura muerte ocurrió cuando se alistó para participar en la Primera Guerra Mundial y encontró su fin bajo las granadas alemanas en el Viejo Continente, haciendo que su carrera literaria fuera corta y en apariencia poco importante y sin reconocimiento hasta que un escritor se fijó en ella. Y es que Lovecraft no solo le menciona en "El horror sobrenatural en la literatura" sino que además su influencia en la obra del escritor se vería reflejada cuando escribiera los Mitos de Cthulhu, sobre todo basada en la temática del relato "La casa en el confín de la tierra" y que también se puede ver en la obra que someto hoy a análisis: Carnacki, el cazador de fantasmas.

Esta antología de nueve historias cortas unidas por su protagonista, Thomas Carnacki, vio por primera vez la luz en 1913 en inglés y sufriría diversas reediciones a lo largo del tiempo. La actual edición que ha caído en mis manos es la ofrecida por la editorial Valdemar en su colección Gótica, un excelente compendio de literatura de suspense y terror de buena calidad de traducción, edición y presentación que merece bien el gasto de dinero que conlleva cada uno de los títulos que la compone.

Regresando a Carnacki, se trata de un detective que recuerda en cierto modo a Sherlock Holmes por su excentricidad a la hora de manejarse con los casos que llegan a sus manos. A diferencia del conocido detective, Carnacki se ha especializado en lo sobrenatural, llegando a descubrir tanto montajes y estafas como auténticas manifestaciones de más allá del mundo visible ante las que reacciona como cualquier ser humano sometido a algo desconocido. Usando su curioso acervo mágico y científico, así como ciertos rituales extraños sacados de libros de dudosa procedencia, el ingenioso detective resuelve de manera satisfactoria los casos que van llegando a sus manos. 

Las historias se presentan como si el propio escritor fuera uno de los cuatro favoritos del investigador paranormal para relatar sus andanzas y así es presentada cada una de las historias, siempre precedidas de una invitación de Carnacki a la que acuden a cenar y después de ello son deleitados con un nuevo caso del excéntrico investigador, que presenta de forma realista y veraz cada uno de los casos, consciente como Holmes de su valía como investigador pero a la vez incapaz de adornar los hechos con halagos o altisonancia sino presentándolos en toda su crudeza. Una vez termina cada uno de los relatos, y con ello su exposición, les despide de la misma forma precipitada pero educada para que se marchen y le dejen tranquilo. 

Así transcurren nueve relatos todos igualmente interesantes que componen esta antología pero que según el propio Carnacki no serían los únicos casos de su carrera dado que en cada uno de los aquí expuestos se citan otros que no aparecen más que de nombre y que también formarían parte del currículum profesional de este hombre, habiendo encontrado paralelismos entre el que tenga entre manos y alguno en el pasado que le sirve para encontrar una solución o al menos apuntar en la buena dirección. Todos los relatos tienen componente sobrenatural salvo uno de ellos, son los siguientes:

-La Cosa Invisible.
-El Portal del Monstruo.
-La Casa entre los Laureles.
-La Habitación que Silbaba.
-El investigador de la Última Casa.
-El Caballo Invisible.
-El Encantamiento del Jarvee.
-El Hallazgo.
-El Cerdo.

Es sobre todo en éste último donde más se nota cierta cercanía ente la obra de Hodgson y Lovecraft puesto que el autor habla mediante su personaje de la creación del mundo y unos horrores que viven en "la esfera exterior" y " tenemos el concepto de un gran mundo psíquico, generado a partir del físico, situado muy lejos de este mundo y que lo abarca por completo a excepción de los portales de los que espero hablarles en alguna otra velada. Y ese gran mundo psíquico de la esfera exterior "procrea", si se me permite la expresión, sus propias fuerzas e inteligencias psíquicas, monstruosas o no, del mismo modo en que este mundo produce sus propias fuerzas e inteligencias físicas [...]"

No es descabellado pensar que en estas frases así como en el relato anteriormente mencionado se citen de forma velada los antecedentes de ese espacio exterior donde habitan los Primigenios, los dioses oscuros que buscan desesperadamente entrar en este mundo para someterlo y por cuyo roce todos aquellos que les veneran acaban irremisiblemente locos al intentar abarcar algo que no son capaces de asimilar. Lovecraft habría sido capaz de tomar esa idea en embrión y convertirla en la magna obra que se convirtió en su legado permitiendo, a su vez, que el reconocimiento a este autor padre de la literatura de terror llegara al fin aunque fuera de forma póstuma.

Es por tanto que esta obra es altamente recomendable para cualquier amante del género de terror clásico. Aunque el precio de esta edición puede parecer un poco alto para el número de páginas, la calidad que atesora es igualmente grande y digna de ser leída y de situarse junto a la obra de Lovecraft como fundadores de una larga tradición que llega hasta nuestros días. Sorprendente, pues cuando compré el libro no conocía nada sobre los vínculos entre la obra de ambos escritores, haber dado con esta joya digna de un buen lugar en una biblioteca. 





4 comentarios:

  1. Que interesante, me ha encantado la entrada, enhorabuena Argéntea!

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  2. Gracias :) me alegro que guste el tema.

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  3. Magnifico autor al que descubrí recientemente. De hecho compre Carnacki ayer mismo.

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  4. Yo cuando lo compré es que no sabía nada de él, pero se ve que no tengo mal ojo con los libros xD. Espero que disfrutes del libro HAL, cuéntanos qué te parece cuando lo hayas leído.

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