martes, 16 de agosto de 2011

Bajo la Hiedra, de Elspeth Cooper

Bien, ya hacía algunas semanas que parecía que hubiera desaparecido del blog, pero nada más lejos de la realidad. Lo que ocurre es que he andado algo liadilla entre esto y aquello porque el verano, al menos en mi caso, no es precisamente una época tan vacacional como para la mayoría. Eso sí, ni aun con la promesa de tanto como quiero hacer he perdido tiempo dejando de leer, es algo imposible, por lo que en esta semana me pondré al día con el tema de reseñas y será como si aquí no hubiera pasado nada :) Por ahora os dejo con el último libro que he terminado de leer, una de las últimas publicaciones con las que nos sorprendía Minotauro, que parece haber tomado el relevo en cuanto a literatura fantástica de calidad dejado por Timun Mas y tuvo la gentileza de sortear una serie de ejemplares no venales de este libro por Facebook... y yo fui una de las agraciadas. La novela de la que hablo es Bajo la Hiedra, de la autora Elspeth Cooper, que debuta con esta obra en el género.

Esta escritora, nacida en Reino Unido en 1968, comenzó pronto a mostrar su gusto por la literatura ya que desde pequeña era una apasionada de los libros y no sería extraño que a los 12 años se atreviera ya con la Ilíada y la Odisea. A los 19 estuvo a punto de pasar por la Universidad pero finalmente terminó por conseguir un trabajo en una tienda de software. Cuando le fue diagnosticado un tipo de esclerosis múltiple, a Elspeth no le quedó más remedio que resignarse a pasar la mayor parte de su tiempo sentada, pero esto en lugar de convertirse en un impedimento hizo que su interés por la literatura la llevara a la escritura y finalmente en 2004 alumbrara la idea de una historia cuyo fruto tenemos hoy en las estanterías de librerías y grandes almacenes, un libro que no es sino la primera parte de algo que promete ser mucho más grande a no muy largo plazo.

Tras el sugerente título Bajo la Hiedra y no menos vistosa portada, nos encontramos con la historia de Gair, un chico huérfano entregado a la iglesia cuando era niño por ser "diferente" y cuya diferencia reside en que es capaz de escuchar la Canción. La Canción es la forma que tiene la magia de manifestarse en el mundo donde transcurren las aventuras de Bajo la Hiedra, una manifestación física solo al alcance de aquellos con el don. 

Como era de esperar, esta habilidad trae problemas a Gair, que es exiliado escapando por poco de ser condenado a muerte y ayudado por quienes más tarde descubre que poseen igualmente su Don y por ende, sus responsabilidades. Es allí, en el lugar donde la antigua orden de magos ha establecido una escuela segura, que podrá estudiar por completo su don, un hogar de verdad y su verdadero amor. Esta felicidad se verá truncada cuando nuestro protagonista es atacado en una de sus excursiones fuera de la escuela, dejándole prácticamente al borde de la muerte justo cuando el peor enemigo de los suyos está a punto de atacar el bastión seguro que es la escuela y todos son más necesarios...

Pasando ya a un análisis del propio libro, el lector se encuentra con un estilo bastante fluido que se mantiene de principio a fin. Bajo la Hiedra está bien escrito, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de la primera obra de la autora, pero como han señalado en otros blogs el hecho de ser comparada con títulos de tanto calibre como El Nombre del Viento o Canción de Hielo y Fuego hace que quede bastante por debajo de las espectativas. El libro en sí no aporta nada original, cosa harto difícil de hacer por lo trillado del género aunque siempre surge un Brandon Sanderson que es capaz de hacer algo nuevo incluso en estas circunstancias, y se nota en él gran cantidad de paralelismos con otras obras anteriormente publicadas. 

No son pocas las veces en que los paralelismos con Harry Potter se hacen evidentes: niño huérfano, director de la escuela que se convierte en mentor y es el encargado de introducir al joven en el mundo de la magia, antagonista poderoso al que solo nuestro protagonista iguala en poder, ataque a la escuela... Y es que Elspeth se centra en narrar el tiempo que pasa Gair en la academia aprendiendo a usar sus poderes y la relación con sus compañeros y maestros. Destacar que a la vez que te cuenta esta historia intenta mantener más o menos a la par lo que ocurre en la casa eclesial donde vivía Gair y todo lo que rodea a la sucesión del actual maestre de la orden, con su ración de intrigas y manejos bajo cuerda incluidos (aunque simples en su concepción).

La personalidad de Gair, el protagonista, así como de algunos personajes secundarios es digna de mención por su detalle y su humanidad. Lejos del arquetipo de héroe hecho a sí mismo, lleno de seguridad y en definitiva un dechado de virtud y perfección, Gair no pasa de ser un joven normal que vive, se enamora, tiene dudas y sobre todo ansía encontrar su lugar en el mundo así como descubrir la verdad sobre su pasado. Eso mismo ocurre con algunos otros secundarios destacando la marcada personalidad de Aysha o del Preceptor Ansel frente a otras que quedan desdibujadas como son el líder de la Academia y mentor de Gair, Alderan.

Por último mencionar que pese a estar bien escrito, al libro le sobran algunos momentos en los que la autora introduce gran cantidad de descripción, gentilicios y nombres de países. Sin la ayuda de un mapa de referencia todo eso sirve de poco salvo para enredar al lector que puede llegar a no entender hasta qué punto es necesario que le hablen de tantas culturas que ni siquiera sabe dónde están y por tanto qué repercusión pueden tener en las relaciones con los personajes. Es por ello que una menor cantidad de páginas tal vez habría sido más eficaz a la hora de buscar enganchar al lector y no restarle interés a lo largo de las más de 400 páginas que tiene la novela.

El final, por suerte puesto que parece ser la primera parte de una trilogía, no es demasiado abierto con lo que no deja a nadie con ganas de saber más sobre la trama pero sí con el conocimiento de que no es el final y que vendrá al menos un libro más en el que nos esperan más aventuras, viajes y luchas antes de ver por fin el momento en que el protagonista pueda, por fin, descansar habiendo terminado con el objeto de sus desvelos.

Por tanto y en resumen, el libro no es todo lo que parece. Tras el gran marketing que se le ha hecho tal vez esperaba bastante más de él, cosa que no habría pasado de haber sido simplemente un lanzamiento normal. Tampoco es actualmente una historia a nivel de otras grandes sagas como puedan ser la de Martin o la de Roufuss, sino que es mucho más sencilla y tal vez menos original que cualquiera de las dos o la obra de Brandon Sanderson. Todavía habría que ver qué pasará cuando se publiquen las otras dos obras que continúan ésta y que tienen por título Trinity Moon (prevista para primavera del 2012 en inglés) y The Dragon House (2013 en inglés), aunque no creo que cambie sustancialmente la opinión que me ha merecido al leerla.

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