domingo, 24 de julio de 2011

Sé lo que estás pensando, por John Verdon

Esta semana vamos a pares aprovechando el tiempo libre del que dispongo para ponerme al día en cuanto al número de reseñas del mes. Dado que mi empeño era una a la semana y he pasado un tiempo baldío, esta semana serán dos reseñas en lugar de una y para la ocasión he elegido una novela relativamente reciente y cuyo éxito sin ser su escritor alguien conocido hizo que me llamara la atención. Se trata de Sé lo que estás pensando, ópera prima de John Verdon.

Este autor estadounidense ha trabajado en varias agencias publicitarias como director creativo hasta que se decidió a trasladarse a vivir al norte del estado de Nueva York en un entorno rural y dedicarse al mundo de la escritura. Sé lo que estás pensando fue publicada en junio de 2010 en su primera edición pero fue tal su éxito que sucesivas ediciones han hecho que ya haya superado las veinte holgadamente. Durante este 2011 se ha publicado su segunda novela, llamada No abras los ojos (en próximas reseñas), donde continúa la historia de su personaje protagonista, David Gurney, que se enfrentará a un nuevo caso.

Sé lo que estás pensando es una novela típica de su género, un thriller policíaco que arranca cuando una persona recibe una carta donde se urge al receptor a pensar en un número cualquiera y al abrir éste el pequeño sobre cerrado que acompaña a la carta, descubre que su misterioso remitente ha escrito precisamente ese número en ella y lo que comienza como una extraña casualidad, se convierte en un chantaje y en un sucesivo envío de nuevas misivas. Será a esta altura de las circunstancias que sea implicado en todo este turbio asunto David Gurney, un exitoso policía retirado por decisión propia del cuerpo y que vive una existencia aparentemente idílica junto a su mujer en su casa de campo. Pese a lo que ello puede conllevar en su relación de pareja, David decide ayudar al peticionario, que es un antiguo compañero de estudios, para tratar de averiguar quién está detrás de las misteriosas misivas.

El tiempo dirá que lo que comienza siendo tan solo un juego de rimas e insinuaciones se convierta en algo mucho más serio y pronto David se vea llamado por las fuerzas del orden para que colabore en la detención del que ha resultado ser un asesino en serie tan cuidadoso como sin escrúpulos de ningún tipo. Esto traerá consigo una serie de dudas en el protagonista que se verá obligado a recordar ciertas cosas que no querría haber recordado y a poner todo su intelecto en juego antes de que el asesino llegue hasta su última víctima en potencia: el propio David.

La narración es ágil, lo cual invita a la lectura y no se hace pesado en ningún momento pues el autor sabe mantener el interés constantemente sin bajar demasiado el ritmo narrativo. El lenguaje es igualmente sencillo, apto para cualquier lector ya sea más o menos aficionado al género aunque no deja de ser otra obra más de este tan fructífero mundo de la novela negra y el thriller, siguiendo unas pautas típicas de trabajo como era de esperar (hay poco que innovar al respecto) aunque añadiendo un toque de distinción en la personalidad del asesino, su modus operandi y el juego de voluntades e ingenio entre ambos antagonistas. Los personajes secundarios no tienen demasiada importancia salvo la esposa de David, Madeleine, que en algunos momentos recordará al entrañable Watson ayudando a su esposo a detectar ciertos detalles que se le estén escapando gracias a su no menos aguda inteligencia comparable a la de su marido.

La novela es interesante, ágil de leer, entretenida y amena. Es lo que yo consideraría el equivalente al "cine palomitas". Te ofrece una lectura amena para una época como la actual: el verano, donde se busca desconectar de la rutina y horas de entretenimiento ya sea en la playa, la montaña o en casa según la circunstancia. Estas premisas la novela las cumple con holgura. La elección de los números para la portada de esta edición única en rústica también me parece acertada pues es muy llamativa tal vez por la propia sencillez que destila, con lo cual hace que un lector interesado en expandir sus horizontes no pueda sino echar un vistazo a la sinopsis aunque solo sea por curiosidad.

Veremos si en Sé lo que estás pensando Verdon es capaz de mantener el listón tan alto como él mismo se lo ha dejado en su primera novela y acaba convirtiéndose en una nueva Patricia Cornwell o Mary Higgins Clark en un futuro.

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