domingo, 19 de junio de 2011

La Casa Infernal, de Richard Matheson

Creo que de entre todo lo que he comentado hasta ahora ésta será la primera incursión que haga en el género de terror. No es por falta de gusto ni mucho menos, pues Drácula o El Resplandor tienen un lugar de honor en mi biblioteca, sino tal vez porque llevaba mucho tiempo buscando una historia que me inquietara de verdad de entre tantos relatos más actuales y mucho he tardado en encontrar, después del breve compendio de relatos La Habitación de la Torre. 13 Relatos de Fantasmas de la editorial Valdemar, otro título que pudiera competir con éste.

Su escritor, Richar Matheson, nació en 1926 en Nueva Jersey hijo de padres inmigrantes noruegos. Hizo servicio militar y tuvo que participar en la Segunda Guerra Mundial. En 1949 terminó sus estudios de periodismo  y en 1952 se casó llegando a ser padre de cuatro hijos. Ya desde 1950 comenzó con sus primeros escarceos como escritor y su primer relato, Nacido de Hombre y Mujer, ya fue un gran éxito aunque sería con Soy Leyenda, publicado en 1954, donde su fama adquiriría toda su relumbre.

Varias de sus obras han sido llevadas a la gran pantalla y además se encargó del guión de capítulos de series como La Dimensión Desconocida, La Hora de Alfred Hitchcock o Star Trek. También ha ganado numerosos premios literarios por sus obras entre los que se incluyen el World Fantasy (1976, 1978, 1984, 1990), o el Bram Stoker (1990, 1991) entre otros. Su influencia se puede apreciar en la multitud de homenajes que en diverso grado le han realizado tanto series de gran renombre como escritores ya sea de forma más o menos manifiesta.

Esta novela que nos ocupa, La Casa Infernal, fue publicada en 1971 y traída por primera vez al público en castellano en 2003 por La Factoría de Ideas aunque la edición que tengo yo es más actual, este mismo mes, y ha sido publicada con todo esmero por Minotauro.

Sin ser muy larga se puede calificar como el típico relato de mansión encantada, solo que en esta ocasión se hace mención a una visita previa que aparece nombrada en varias ocasiones por los personajes uniendo ambas historias como parte de un todo contando solo la más reciente de forma completa. Tras una expedición fallida a la casa Belasco años atrás, un excéntrico millonario decide comprarla y reúne a un grupo de personas para que pasen en ella una semana y sean capaces de responder a la pregunta de un moribundo. ¿Hay vida después de la muerte? Por este servicio está dispuesto a pagar una suma inmensa que haría que las vidas de las personas implicadas fueran mucho más tranquilas hasta su vejez. Una espiritista psíquica, un profesor de física que estudia la parapsicología y su mujer así como el único superviviente de la fallida y trágica expedición de 1940, se darán cita 30 años después para volver a trasponer su umbral.

Con sus ventanas tapiadas y su interior parecido más a un museo que a una casa en sí, el edificio no puede presentar un aspecto más peculiar como también lo fueron su propietario original y todos aquellos que llegaron a participar en las veladas que se organizaban en ella. Durante su estancia en la casa, el grupo descubrirá poco a poco la tragedia que rodea el lugar, una tragedia que no ha desaparecido del todo y cómo algo que debería estar muerto intenta destruirles uno a uno apelando a las debilidades de cada cual. Poco a poco la casa irá poniendo a prueba a cada uno de los cuatro "invitados" a investigarla hasta llegar a un momento crítico en el que se revela el verdadero secreto del poder que mueve los hilos, casi al final de la propia narración, terminando de forma impecable con la trama, manteniendo en todo momento la tensión y la zozobra en cada párrafo y línea sin bajar un ápice.

En una sola palabra: impecable. Relato clásico de terror perfecto para los amantes del género, bien narrado y estructurado sin que falte ni un punto ni una coma, con final ajustado y cerrando perfectamente la historia. Un texto ágil que permite que este corto relato pueda leerse de principio a fin en poco tiempo. Eso sí, que nadie busque grandes innovaciones o dosis irrefrenables de gore, pues esta obra no contiene nada de eso sino más bien la respuesta a la pregunta de un millonario moribundo. La cuestión es, ¿te atreves a creer?

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada