domingo, 8 de mayo de 2011

Marina de Carlos Ruiz Zafón

Antes de que La Sombra del Viento hicieran de este autor catalán uno de los más leídos no solo en España sino también en otros muchos países, Carlos Ruiz Zafón ya había escrito hasta un total de cuatro historias juveniles que pasaron curiosamente desapercibidas en su momento, ya fuera porque el mercado de ese tipo de libros se había pasado a la videoconsola o tal vez por el poco arraigo de la lectura en esas edades en las que los adolescentes comienzan a querer ser adultos, el caso es que hasta que no apareció su obra más conocida el gran público no reparó en esas cuatro perlas que habían sido escritas con anterioridad, cuatro historias únicas con el sello inconfundible del gran escritor, la última de las cuales aparece hoy en esta reseña.

Este autor nació en 1964 en Barcelona y sus estudios se centraron en el periodismo y pese a trabajar para una importante firma como director creativo, en 1992 decidió abandonar su trabajo y convertirse en escritor. Sería al año siguiente cuando publicaría su primera obra, la primera de la Trilogía de la Niebla, llamada El Príncipe de la Niebla y que le haría merecedor del premio Edebé de literatura juvenil. Fue gracias a este premio que pudo reunir suficientes fondos para dar realización a un viejo sueño y establecerse en Los Ángeles (California) desde donde siguió escribiendo... 
Así en 1994 se publicaría El Palacio de Medianoche y al año siguiente Luces de Septiembre, tal vez la más floja de la Trilogía de la Niebla aunque manteniendo el misterio y ese tipo de narración que más que prosa parece poesía pura, una canción de frases y párrafos cargados de misterio y sentimiento difíciles de encontrar en la narrativa en general. 

Y sería por fin en 1999 que vería la luz esta pequeña joya llamada Marina, una obra que ya estaba preludiando la que sería su más famosa obra hasta la fecha y de la que hablaré con más detalle más adelante en una ulterior reseña, La Sombra del Viento. 

En esta historia, ambientada en la nebulosa y misteriosa Barcelona que tan bien dibuja el autor, conoceremos a Óscar Drai, un joven de quince años que estudia en un internado de Sarrià. Ya sea por cosas de la edad o tal vez por soledad, tiende a vagabundear por la zona cada vez que tiene ocasión, descubriendo un barrio de caserones antiguos que hablan de tiempos pretéritos de nobleza y esplendor que ahora yacen cubiertos por el tiempo y el olvido. Es en uno de estos caserones donde conocerá a una chica excepcional llamada Marina, que vive con su padre en un mundo en al que aparentemente el tiempo no ha podido alterar.

Es precisamente Marina la que a petición de Óscar le lleva ante un misterio que cambiará sus vidas para siempre, uniendo sus destinos a los de una tragedia ocurrida en el pasado cuyos tentáculos todavía se mantienen en el presente. La historia maldita de la Velo-Granell, una empresa que fabricaba prótesis ortopédicas y cuya ascensión meteórica y posterior caída en desgracia tuvieron como protagonista a un enigmático inventor extranjero llamado Mijail Kolvenik, cuya pericia e inteligencia hicieron de la empresa la más importante en su campo, pero un hombre notable posee un lado oscuro, algo que acabó por imponerse tras su trágica boda con la bellísima cantante Eva Irinova hasta sus últimas consecuencias cuando tras haber iniciado la reconstrucción del Gran Teatro Real para su mujer su casa fue incendiada y sus cuerpos calcinados encontrados en el interior... o eso se decía.

Durante un periplo que durará varias semanas, Óscar y Marina desentrañarán no tan solo lo ocurrido realmente con estos enigmáticos personajes, llegando a estar a punto de sucumbir ante el mal al que han conjurado, sino que estrechan su amistad hasta el extremo, un punto que culminará cuando ella revela la verdad sobre sí misma al que es la persona más cercana a ella aparte de su propio padre justo cuando ya la suerte ha sido echada y el destino acabará por separarles definitivamente.

Aunque esté incluido dentro de la literatura juvenil, esta obra no puede considerarse precisamente infantil pues aborda en sus páginas muchas de las premisas que después aparecerán en sus posteriores obras destacando sus personajes tanto protagonistas como secundarios, dotados todos de una profunda personalidad y tratados con un respeto y sensibilidad abrumadoras. Tanto héroes como villanos son personajes trágicos, cuyas vidas han sido marcadas por hechos que les han llevado a ser como son, no simplemente son malvados por naturaleza. Mención especial al marco en el que se desarrolla toda la historia, esa Barcelona casi mística, sobrenatural y desconocida que parece tan real como la auténtica, una ciudad dentro de otra ciudad donde el tiempo parece haberse detenido y aguarda para revelar todos sus secretos.

La historia es completamente redonda, el autor mantiene una historia "sencilla", en el sentido de que no abre demasiados frentes en varias tramas, para dejar todos los cabos atados poco a poco en el transcurso del nudo de la historia manteniendo el ritmo sin apenas pausa, conduciendo al lector hasta un final que está deseando conocer y que aunque intuya quiere leer. Bajo mi punto de vista, es excepcional y la historia me pareció tan buena que incluso la adapté para jugarla por foro usando el sistema de Vampiro: La Mascarada con muy buenos resultados.

Editada en primer lugar por Edebé, tras la adquisición de los derechos por parte de Planeta ha sido reeditada en formato cartoné (la imagen corresponde a esa edición), al igual que las tres obras de la Trilogía de la Niebla. Lectura muy recomendada para esas noches en las que no puedes dormir. Con Marina no conseguirás despegarte del libro hasta llegar al desenlace.

Y es que al final "solo recordamos lo que nunca sucedió".

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