jueves, 26 de mayo de 2011

La Historia Interminable, por Michael Ende

Aunque sea una obra muy conocida y querida por los lectores de mi generación (y espero que posteriores), he pensado que era hora de rendir homenaje a este grandísimo escritor fallecido en 1995, que nos ha obsequiado con tantas grandes historias y mejores momentos. Por él, por su legado, por todas sus grandes historias que han deleitado a niños y adultos, hoy toca hablar de su obra más laureada, ese libro de páginas en blanco llevado a la gran pantalla en varias ocasiones con mayor o menor acierto y que merecería ser devuelto a ésta con la misma gloria que El Señor de los Anillos. Me refiero, cómo no, a La Historia Interminable.

Michael Andreas Helmut Ende, más conocido como Michael Ende, nació en Baviera en 1929 y desgraciadamente falleció en 1995. Se movió sobre todo en torno a los círculos bohemios y de artistas en los que lo hacía su padre, el pintor surrealista Edgar Ende, lo cual impregnó grandemente su forma de pensar. Sirvió como soldado en el ejército alemán y cuando pudo regresar se mudó a Munich donde cursó estudios de interpretación.

Comenzó a escribir novelas juveniles en los años 50 aparte de guiones de cabaret y críticas cinematográficas. Su primer gran éxito fue durante la década de los 60 con la aventura de Jim Botón y Lucas el Maquinista, por la que cosecharía un premio literario en su país. Después escribiría su continuación, Jim Botón y los 13 Salvajes en 1962 y así seguiría hasta la década siguiente donde escribiría sus dos obras más universalmente conocidas: Momo y La Historia Interminable, ambas llevadas al cine. Seguiría escribiendo hasta posiblemente poco antes de su muerte cuando un cáncer acabó con su vida a los 65 años.

La Historia Interminable vio la luz por primera vez en 1976 y llegaría a ser escrita a más de 30 idiomas convirtiéndose en uno de los grandes clásicos de la literatura juvenil y fantástica por derecho propio. Está claramente dividida en dos partes, ya no solo por alternar el mundo real y el fantástico sino también por un hecho clave que marca un punto y aparte de la historia.

Durante la primera parte se simultanearán la historia de Bastian Baltasar Bux, un chico apocado y tímido que entra en una librería donde encuentra un extraño libro llamado La Historia Interminable. Sacudido por un extraño impulso, el chico se lleva el libro mientras el propietario de la tienda se aleja a resolver asuntos a la trastienda. Escondido en el colegio, abre el libro... momento en que comienza la segunda historia, diferenciada de la anterior por la alternancia de colores. Mientras se narra en rojo lo que ocurre a Bastian, lo que ocurre en el libro se narra en color verde. Esta segunda historia trata sobre el declive y desaparición de Fantasía a manos de la Nada (que viene a ser como la pérdida de la imaginación y las ganas de soñar). La Emperatriz de este mundo, enferma de muerte, recurre a un joven miembro de los Pieles Verdes llamado Atreyu para que consiga una cura para ella y a través suyo de toda Fantasía entregándole también el amuleto ÁURYN, símbolo de su poder, para que le ayude en su epopeya que le llevará a recorrer grandes zonas de la propia Fantasía hasta enfrentarle a la propia Nada. Durante este camino descubre que debe traer un humano para que dé un nombre a la Emperatriz y con ello salvar su mundo.

Es cuando Atreyu regresa hasta la Emperatriz y Bastian consigue entrar en la obra que comienza la segunda parte. Bastian es ahora el portador de ÁURYN y tiene un amplio mundo por descubrir y deseos que pedir. Conforme avanza su estancia se da cuenta que no quiere regresar. ¿Para qué volver a un mundo en el que no es nadie y su talento inventando historias no es valorado cuando allí tiene todo lo que desea? Incluso su cuerpo ha cambiado merced al poder de la Emperatriz y una hechicera, Xayide, se convierte en su principal consejera haciendo que crezca la enemistad entre Bastian y Atreyu hasta el punto de separar a ambos. Finalmente será el propio Bastian quien se dé cuenta que Atreyu tenía razón. Debe irse, regresar a casa antes de perder todos sus recuerdos. En el doloroso camino en pos de su Verdadera Voluntad tendrá que usar todos sus deseos y volverá a encontrarse con Atreyu, quien le ayudará a regresar con las Aguas de la Vida a su mundo. Una vez de vuelta, Bastian descubre que ya no tiene el libro, pero regresa a la librería dispuesto a afrontar las consecuencias. Para su sorpresa descubrirá que el librero también ha estado allí y tras haber hablado de sus vivencias, le revela que existen otras formas de regresar a Fantasía tantas veces como nombres pueda darse a la Emperatriz. Tal vez sea la última visita de Bastian, o tal vez no, pero a buen seguro podría hacer que otros encontraran el camino en algún momento.

Narrada con gran maestría, esta obra juvenil es capaz de atrapar por igual a niños y adultos. Destacar la figura de los protagonistas, Bastian y Atreyu, aparte del dragón Fujur. También el detalle de Ende de abrir cada capítulo con una letra del alfabeto hasta completarlo con el último capítulo cuya primera palabra comienza por "Z". Las historias y personajes lejos de agobiar y aburrir más bien dejan siempre al lector con ganas de leer más, de saber qué podría haber pasado o pasará con unos u otros. Dejando muchos cabos sueltos pero a la vez cerrados, Ende sobre todo hace ver cuánto una sola persona puede influir en todo un mundo. También como ya hiciera con su obra Momo, recupera el tema de la falta de imaginación del mundo actual donde parece que la originalidad y la fantasía ya ni tan siquiera son patrimonio de los niños, donde todos se ven obligados a crecer y olvidar la belleza de un cuento, de soñar o simplemente mirar el cielo estrellado.

Duro fue el periplo del autor para escribir esta obra pues se vio a sí mismo atrapado por los personajes y sus historias, un mundo del que no era capaz de salir y en el que estuvo mucho tiempo atrapado hasta que, como Bastian, encontró sus propias Aguas de la Vida y regresó, "pero esa es otra historia que será contada en otra ocasión".

Si alguien no ha tenido nunca en sus manos este clásico de la literatura juvenil le recomiendo encarecidamente que lo lea, yo desde luego nunca podría darle más las gracias por haberme regalado una lectura tan maravillosa.

3 comentarios:

  1. La Historia Interminable es la novela de fantasía que más me ha gustado en mi vida, por encima incluso de El Señor de los Anillos.

    Es una novela que funciona a la vez como novela infantil y como novela adulta. No es que sea una novela infantil que pueda gustarle a los adultos, es que es una novela que la lee un niño y un adulto y ambos la disfrutan, por motivos distintos.

    ResponderEliminar
  2. Yo no lo he leido... debería de replantearmelo...

    ResponderEliminar
  3. Consevo un muy buen recuerdo de cuando la leí, me encantó la sencillez del planteamiento para separar una parte del libro de la otra (con los colores) y admito que continua siendo una de mis favoritas.
    Muy recomendable, sin ninguna duda.
    Albert Tarrés

    ResponderEliminar