domingo, 24 de abril de 2011

Geralt de Rivia, The Witcher, por Andrzej Sapkowski

Le llamaban Geralt de Rivia y ni tan siquiera porque fuera de allí... Esta heptalogía escrita por Andrzej Sapkowski ha venido a traer algunos cambios a lo que es el género de la literatura fantástica, tan saturado de obras tipo "Tolkien", con un estilo diferente, posiblemente influenciado por el origen eslavo de su autor.

Y es que Sapkowski, nacido en Łódź en 1948, comenzó tardíamente a escribir relatos influenciado por la cultura de su tierra y su mitología y creando su primer relato reconocido en 1986 llamado El Brujo, pero su fama vendría con la figura de Geralt de Rivia y sus relatos en los que combina un lenguaje a medio camino entre contemporáneo y arcaizante así como un estilo crítico e irónico que llega incluso a tocar la propia literatura fantástica, género en el que se encuadra la obra que estamos tratando en esta reseña.

Merced sobre todo a su trabajo sobre el brujo Geralt ha ganado diversos premios literarios como el Ignotus o el Zajdel. Tan grande ha sido la acogida de sus obras que las cuitas de su personaje han llegado no solo a la televisión sino también al mundo de los videojuegos donde este cercano mes de mayo llegará la segunda parte de   The Witcher en exclusiva para PC.

Aparte de esta saga, ha sido traducida otra obra suya basada en las guerras husitas aunque siempre con el toque característico del autor, Narrenturm, y La Tarde Dorada, un cuento corto e ilustrado que se aleja un poco de la temática más sesuda de los anteriores pero que mantiene el estilo inconfundible de su autor.

Los siete títulos que componen la saga son: El Último Deseo, La Espada del Destino, La Sangre de los Elfos, Tiempo de Odio, Bautismo de Fuego, La Torre de la Golondrina y La Dama del Lago. También se publicó Camino sin Retorno, que es una antología de historias cortas en las que se incluyó un relato que haría de final alternativo a la saga de Geralt llamado "Algo Termina, Algo Comienza".

En los dos primeros libros, El Último Deseo y La Espada del Destino, encontramos una historia repleta de relatos cortos y que pueden ser leídos sin problemas de manera independiente al resto, se nos presenta a la mayor parte de los personajes que tendrán influencia en el resto de la saga comenzando por su protagonista, Geralt de Rivia. Geralt es un brujo albino que vive de forma nómada yendo de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo eliminando a los monstruos que les afligen a cambio de dinero para poder mantenerse. Conforme avanza, se nota su reticencia en ocasiones a ciertos trabajos, no tanto por su convencimiento de la maldad del monstruo de turno sino porque se da cuenta que los hombres en algunos casos merecerían más sufrir bajo el filo de su espada que ellos. Cínico, descreído, mujeriego... este híbrido combina con gran habilidad la espada, pequeños sortilegios y pociones para conseguir llevar a cabo sus trabajos a sabiendas de que el oficio de brujo es una profesión en extinción ya que es uno de los cinco que todavía quedan con vida.

Se le unirán en su periplo un trovador errante llamado Jaskier, mujeriego, pendenciero y especialista en meterse en broncas y arrastrar con él al brujo. También aparece en ocasiones como cronista de sus aventuras. Triss Merigold, una hechicera con la que mantuvo un romance en cierta ocasión y que sigue enamorada de él, es la única con cierta amistad con los brujos y que solía pasar por su fortaleza a visitarles. Yennefer de Vengerberg, otra hechicera hermosa, retorcida y orgullosa obsesionada con su infertilidad y su deseo de tener descendencia y que mantiene una relación irregular con Geralt durante toda la saga, siendo en muchas ocasiones quien guíe sus pasos aprovechando su ascendiente sobre él. Y Cirilla de Cintra, más conocida como Ciri o "la leoncilla de Cintra", nieta de la Leona de Cintra e hija de Pavetta, princesa de Cintra, cuya relación con Geralt se desvela a lo largo de la historia y enlaza sus destinos de forma muy estrecha con el paso de las páginas.

En el tercer libro, La Sangre de los Elfos, Geralt ha conocido a Ciri y para mantenerla a salvo y desarrollar sus considerables dotes la lleva consigo a Caer Morhen, el castillo de los brujos, donde presenta a los que todavía siguen con vida. En este libro se presenta también el contexto general que se mantendrá en el resto de la obra, la guerra del imperio de Nilfgaard con los reinos del norte, que será el marco en el que se muevan los personajes durante el resto de la obra y durante el cual Ciri será finalmente entregada a las hechiceras para que pueda aprender su poder y también para protegerla cuando la guerra alcanza el bastión.

Ya en Tiempo de Odio, cuarto libro de la saga, la guerra comienza a manifestarse con toda su crueldad y los reyes maniobran intentando pararla, alentarla o simplemente aliarse con el bando vencedor para sufrir el menor menoscabo posible a su poder. Manejos y rencillas políticas ya sea de reyes o de sus consejeros hechiceros se mezclan con algo que afecta más a nuestros protagonistas: la aparición de Ciri como elemento que podría cambiar las tornas en un sentido u otro y que cada facción desea para sí por un propósito distinto. Llegado el punto tan grande es la amenaza que ni tan siquiera Yennefer y Geralt podrán mantenerla a salvo y la chica se pierde, su historia desligada de la de sus dos esforzados mentores.
Durante Bautismo de Fuego, quinta parte de la historia, la guerra se explora en toda su crueldad. No son grupos de gente anónima sino soldados con nombre y apellidos, familia, amigos, conocidos... de todos los lugares. Este volumen está centrado en la odisea de Geralt y su obsesión más allá de cualquier otra cosa por encontrar y poner a salvo a Ciri, un volumen en el que aparecerán otros personajes secundarios tan bien descritos y ricos como nos tiene acostumbrados el autor destacando Regis, un peculiar añadido al grupo cuya naturaleza y poder se van desvelando con el tiempo y refuerza considerablemente a éste durante sus peripecias.

Como contrapunto al anterior libro, La Torre de la Golondrina se centra en lo ocurrido con Ciri paralelamente a la historia de Geralt. La chica madurará a la fuerza enfrentándose a todo tipo de situaciones, escapando por los pelos a una muerte segura, viviendo como ladronzuela con un grupo de desarrapados y descubriendo poco a poco lo que rodea a su figura, las verdaderas razones de todos por tenerla controlada y su deseo de regresar junto al único que realmente la quiso desde el principio y la protegió: Geralt. Finalmente tras conocer los orígenes de su linaje acaba por alcanzar la torre de la Golondrina y adentrarse en su portal, alentada por vengarse de sus perseguidores y enfrentarse a su destino de una vez.

Por último La Dama del Lago se convierte en un libro un tanto anárquico conformado por los recuerdos y vivencias de los que sobrevivieron a la guerra y algunos acompañantes de Geralt. En este libro se culmina de forma más o menos airosa con las historias y el final de cada uno de los personajes y también el destino final de Ciri una vez las profecías en torno a su figura se han cumplido. Este libro integra además el encuentro de Ciri con el caballero artúrico sir Galahad, quien la toma por la Dama del Lago a la que buscaba, un nuevo guiño del autor a obras consagradas del género sobre las que vuelca su sarcasmo en ocasiones.

Lo mejor de esta saga es el lenguaje, un lenguaje que incluso la traducción ha sabido mantener con gran maestría pese a la dificultad de mantener ese sabor añejo y expresiones coloquiales que usa el autor durante sus obras. También sin duda el tratamiento que hace de sus personajes, que no son inamovibles sino más bien humanos, tendiendo a manifestar sentimientos u opiniones más o menos ortodoxas sobre los más diversos temas. 

Lo peor bajo mi punto de vista es el propio protagonista, demasiado irregular y manipulable, lo cual borra cualquier impresión que causa principalmente en el primer libro sobre el cazador solitario, poderoso y temido que es y motivo principal por el que se ha hecho famoso en todas partes. También el final es anárquico y rompe con toda una gran línea que sigue durante los volúmenes precedentes haciendo caótica y confusa su lectura, haciendo incluso necesario regresar atrás para releer otras partes y saber exactamente qué encaja con qué o en qué orden. También la inclusión del caballero artúrico no pega de ninguna manera. ¿Qué tiene que ver un ciempiés con un elefante? Decir que perfectamente la saga se puede leer sin el relato corto incluido en Camino sin Retorno, que como muchas otras historias añadidas no aporta nada a la historia en sí, tan solo es un epílogo para los que les guste los finales felices y románticos que bien se podría haber ahorrado.




7 comentarios:

  1. Bueno, que decir que no te hubiera dicho yo ya. A mí me está gustando mucho, ya acabé el quinto libro y comenzaré con el siguiente. Yo al contrario simpatizo con Geralt, pero es que a mñi siempre me han ido ese tipo de héroes calzonazos como tu los llamas, XDDD. Jaskier y Regis me encantan y lo malo de la novela, que yo no se si es cosa de un cambio de traductores o no, pues si nos fijamos, los dos primeros volúmenes, tanto nombres como expresiones difieren de las de los siguientes volúmenes, donde se castellanizan nombres propios, se meten expresiones en latín, se usan palabras demasiado modernas para la época, como furgón o policía que amí no me pegan, demasiadas referencias artúricas y religiosas, y como he dicho, todo esto, no tiene nada que ver con el estilo de los dos primeros volúmenes, que es justamente lo que a mí me gustaba. Aun así, la colección me gusta^^

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  2. El cambio de saga de relatos a saga de novelas no me termina de convencer. Me encantan los primeros (los dos primeros libros), pero la serie de novelas la veo irregular con un final cojo. Me gusta mucho el brujo, pero como historia y narración me ha gustado mucho más Narrentum.

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  3. Es lo que tienen las sagas largas, la calidad fluctúa a lo largo de los libros. Díselo si no a La Rueda del Tiempo.

    Gracias a los dos por comentar.

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  4. Por cierto, Argéntea, te dejé un comentario a un comentario tuyo en la entrada de la Frikoteca sobre la última reunión de la SGRI. Por si no te has vuelto a pasar, te lo digo en tu casa también:
    "veo en tu blog que estuviste en las jornadas del Dirigible. Si andas por Sevilla, podemos echar bando y montar una logia de la SGRIAAH (SGRI Antigua y Aceptada de Hispalis) :DDDD."
    Un saludo.

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  5. Sí, cierto, algo leí pero no sé qué son esas siglas xD. Además ahora tengo un trabajo que vivo allí o eso parece, va a estar difícil.

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  6. Particularmente prefería el estilo de los relatos cortos, me pareció un enfoque diferente y que casaba mucho con el personaje y el tono de la obra.

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  7. Yo también, aparte que algunos personajes como el de Ciri propiamente me chirrían mucho.

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