martes, 29 de marzo de 2011

La isla bajo el mar. Isabel Allende

Esta gran autora nos muestra en cada uno de sus libros el sentir de su tierra, el latido de la historia que la ha hecho lo que es. Alrededor de sus protagonistas femeninas se tejen historias y vivencias que trascienden con mucho la expresividad de muchos otros autores. En clave de mujer, de historia, de la vida misma.



Nuestra autora nació en Lima (Perú), hija de un diplomático chileno con grado de parentesco con el propio Salvador Allende, pero incluso durante su infancia viajó a Bolivia o Líbano cursando estudios en ambos sitios para acabar estableciéndose en su Chile natal.

No faltaron los viajes a Europa y también a Estados Unidos, donde se mudó concretamente a California y consiguió la nacionalidad estadounidense.

Durante todo este tiempo, Allende escribió grandes obras, siendo ésta tan pródiga y exitosa que ha sido traducida a más de 27 idiomas y hoy día es uno de los grandes nombres de la literatura en castellano. Destacar sus éxitos La Casa de los Espíritus (llevado al cine), su continuación Retrato en Sepia, Cuentos de Eva Luna o su acercamiento a una literatura más juvenil como fue su trilogía de La Ciudad de las Bestias, El Reino del Dragón de Oro y El Bosque de los Pigmeos.



En este caso, La Isla Bajo el Mar, se trata de su novela más reciente escrita el 2009. En ella la autora nos pone en la piel de una joven esclava mulata, Zarité, criada en la colonia francesa de Santo Domingo durante el siglo XVIII. Esta época convulsa y que trajo consigo tanto derramamiento de sangre para conseguir la independencia de lo que después sería llamado Haití.

Zarité es una niña cuando fue vendida a un rico terrateniente de una de las plantaciones de caña de la isla. Primero debe aprender a vivir como una esclava siendo la doncella de la señora de la casa para ir convirtiéndose en la concubina de su señor poco antes de la muerte de la mujer de éste. La niña se hace mujer rápidamente, madurando por las experiencias que se ve obligada a vivir y siempre bajo la tutela de tante Rose, una curandera de gran prestigio que vive en la plantación.

Tras vivir el maltrato al que son sometidos los esclavos en las plantaciones, las vejaciones y abusos bajo el trato de los señores, Zarité se ve obligada a elegir entre su corazón y la libertad cuando conoce a su gran amor y éste decide huir de allí queriendo llevársela consigo. En los subsiguientes años lamentaría su decisión y su postrer reencuentro no traería más que nuevas elecciones no menos dolorosas.

A través de sus ojos la vida en la colonia francesa con todos sus claros y oscuros, desde la clase alta de los grandes blancos hasta los esclavos cortadores de caña ofrece un panorama desolador que culmina en el brutal levantamiento de los esclavos, la destrucción de las plantaciones, la quema de los campos y todos los hechos que culminaron en la independencia de su tierra.

Pero Zarité marcharía fuera de la isla siguiendo a los hijos que más quiere, manteniendo el dolor por su amor perdido que queda en la isla y sobre todo en una lucha constante por conseguir aquello que está por encima de cualquier otra recompensa: la libertad.

"Baila, baila, Zarité, porque esclavo que baila es libre... mientras baila."

Una bella obra de prosa rápida y sencilla que engancha desde su primer párrafo, llena de contrastes entre sensualidad y violencia.

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